A tiempo para cenar y tomarnos unas cervezas en Vientiane

La noche de Vientiane

Después de unos días en Luang Prabang teníamos planeado visitar Vientiane, la capital de Laos. Cogimos un vuelo y llegamos a Vientiane a eso de las seis de la tarde, una hora perfecta para hacer el check-in en el hotel, pegarnos una ducha, y salir a cenar y tomarnos una copas.

Desde el aeropuerto de Vientiane hasta el centro de la ciudad cogimos un taxi. La tarifa oficial de los taxis es de 54.000 kip. Nos alojamos en el Aroon Residence Hotel, un hotel muy cómodo desde el que puede irse a pie a todos los sitios de interés de la ciudad. La  habitación doble con baño nos costó 33 dólares la noche, realmente barato para la calidad del hotel.

Después de habernos instalado y duchado salimos a cenar. Le pedimos a la recepcionista que nos indicase en el mapa algunos sitios para cenar, salir de copas, y algún garito movidito por si nos animábamos en un momento dado.

Nos aconsejó estupendamente bien pero debió ver a Joseba con cara de playboy porque no tardó demasiado en advertirnos que el hotel no permitía que los huéspedes subiesen compañía femenina a la habitación “por su seguridad”. Nos hizo gracia porque vino a confirmar lo que ya habíamos leído acerca de que las relaciones sexuales entre extranjeros y ciudadanos de Laos son ilegales.

Vientiane es una ciudad bastante pequeña a la que se puede ir a pie a todas partes, así que nos dimos un paseo hasta la plaza Nam Phu. Esta plaza vendría a ser la Plaza Cataluña de Barcelona. Se ha convertido en el símbolo de modernidad de la ciudad para los locales.

Es una pequeña placita, en consonancia con las dimensiones de la ciudad, con restaurantes, bares y algunas tiendas. En Europa podría ser cualquier plaza de barrio pero que en Vientiane destaca. Es una zona por donde se mueve mucho extranjero y gente local con pasta.

Cenamos en el restaurante Khop Chai Deu, uno de los más famosos de Vientiane, un surtido de platos laosianos hasta que reventamos. Es una especie de villa de varios pisos reconvertida en restaurante bar. Se puede comer dentro o en alguna de sus terrazas y ofrece comida laosiana e internacional. También hay un bar donde suele haber música en vivo, perfecto para tomarse unas copas después de cenar.

Después de cenar nos acercamos al paseo del río. En esta zona se monta el típico mercadillo de noche mucho más orientado a los locales que el de Luang Prabang. Además de las típicas baratijas para turistas que se venden en el de Luang Prabang se vende sobretodo ropa y cacharros para la gente local.

Tras recorrerlo de arriba abajo y pasearnos por la orilla del río nos fuimos en busca de algún garito donde calmar nuestra sed a base de lao beer.

Vientiane tiene mucha más vida nocturna que Luang Prabang. Sin embargo no deja de ser un sitio prácticamente muerto de noche. Hay unos pocos bares y algún local con ínfulas de discoteca.

La mayoría de bares y locales de ocio nocturno de Vientiane se encuentran en la zona de la plaza Nam Phu y a lo largo del río Mekong. Nos pateamos toda la zona y vimos mucho barecito pequeño, algún local también pequeño con música a tope y laosianos reunidos en torno a una mesa alta bebiendo cerveza, y varios restaurantes. Todo bastante muerto.

Acabamos en un bar de varias plantas orientado a la clientela local. El típico sitio donde los laosianos se reúnen a comer y beber lao beer, y a escuchar música en vivo. Alrededor de nuestra mesa había varios grupos de chicas y ladyboys.

Curiosamente a pesar de ser un país comunista parece que son aceptados con total normalidad, que nos dedicaron sonrisas y gestos curiosos. A pesar de lo divertido del lugar no duramos mucho. Queríamos levantarnos temprano para visitar Vientiane.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here