Menorca candidata a Patrimonio de la Humanidad

Menorca Patrimonio de la Humanidad

Menorca es una firme candidata a convertirse en Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO gracias a la Cultura Talayótica que dominó la isla durante la Edad de Hierro. Esta todavía semidesconocida cultura milenaria con más de 4000 años de historia dejó un impresionante legado en forma de construcciones megalíticas esparcidas por toda la geografía de la isla. Ya va siendo hora de que se le conceda el reconocimiento que se merece como una de las culturas prehistóricas más importantes del Mediterráneo.

La importancia arqueológica de Menorca, y muy especialmente, la que data de los vestigios que corresponden a la Cultura Talayótica no solo radica en la variedad y singularidad de sus construcciones, sino también en la gran cantidad de las mismas que se encuentran en cada rincón de la isla. Sorprende que en una isla tan pequeña hubiese florecido una cultura tan rica y que dejó un legado tan impresionante.

La candidatura de Menorca a convertirse en Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO tiene bases muy sólidas. De Menorca se dice que es un museo al aire libre. En sus 700 km cuadrados de superficie hay más de 1.500 sitios arqueológicos inventariados, de los que su gran mayoría están declarados Bienes de Interés Cultural, la máxima protección jurídica que otorga la legislación española en lo referente a patrimonio.

La Cultura Talayótica sobre la que se asienta esta candidatura tuvo sus inicios entre los años 2.500 y 2100 a.c y su influencia se extendió hasta el 123 a.c cuando Menorca fue conquistada por los romanos. Esta cultura, como otras del Mediterráneo de la misma época, se caracteriza por utilizar la técnica ciclópea en piedra seca, sin argamasa, dejando como resultado enormes construcciones a base de grandes bloques de piedra.

Entre los monumentos más característicos se encuentran los talayots, las navetas, las taulas y las necrópolis. Los talayots, de la que esta cultura ha heredado su nombre, son torres defensivas, entorno a los que por regla general se agrupaban los poblados. Son similares en aspecto y funciones a los talayots que también se encuentran en Mallorca, a las torres de Córcega, o los nuragas de Cerdeña.

Por su parte, las taulas (que significan mesa en catalán) son un tipo de construcción única y propia de la cultura talayótica de Menorca. Son recintos religiosos en cuyo centro se sitúa una figura en forma de T formada por enormes bloque de piedra. Algunas miden 5 metros de altura y sus bloques pesan 28 toneladas.

Menorca también tiene el honor de tener el edificio intacto más antiguo de Europa. Se trata de la Naveta d´es Tudons una construcción con una antigüedad de más de 3000 años. Es un edificio funerario de construcción típica de la cultura talayótica menorquina y que se ha convertido en uno de los iconos de la isla.

Algunos de los yacimientos más importantes y representativos de la cultura talayótica menorquina son los poblados de Torre d´en Galmés, Torralba d´en Salord, y Talatí de Dalt, la Naveta d´es Tudons, los santuarios de so na Caçana, las necrópolis de Cala Morell y Cales Coves, o los Talayots de Trepucó y Curnia Nou, entre otros.

Menorca es una maravilla en cuanto a naturaleza y playas, eso nadie lo duda. Sin embargo esta isla, mi isla de nacimiento, encierra abundantes tesoros que esperan a ser descubiertos por nuestros visitantes. La cultura talayótica es uno de ellos.

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