Visitar Vientiane en un día

Vientiane en un día

Vientiane con sus poco más de 260.000 habitantes es una de las capitales más pequeñas y tranquilas de todo el sudeste asiático. Su pequeño tamaño hace que sea posible visitar Vientiane en un día.

Mercado de Talat Sao

Nuestro hotel estaba situado a media altura de Th Lang Xan, el principal Boulevard de la ciudad, casi a la altura de Talat Sao, el mercado más grande de Vientiane. Justo en esta zona también está la estación de autobuses.

Después de desayunar y cambiar dinero en uno de los bancos locales empezamos las visitas en este mercado. Talat Sao es un mercado muy auténtico que a pesar de lo céntrico que está apenas hay turistas paseándose por él. Se venden gran cantidad de productos, pero sobre todo textiles de fabricación local.

Mercado de Talat Khua Din

Detrás de Talat Sao está Talat Khua Din, el mercado de comida más grande de Vientiane. Este mercado me flipó de verdad. He visto muchos mercados en Asia pero este me cayó en gracia particularmente. Se venden todo tipo de bichos vivos y muertos, desde carnes y pescados habituales, hasta tortugas o sapos entre otros animalitos.

Bichos en venta en el Mercado de Talat Khua Din

También es gracioso ver cómo están organizados los puestecillos. Las señoras venden sus productos desde los estantes donde reposan sus productos. Cuando les apetece cogen y se echan una siestecilla en sus puestos de venta a cualquier hora del día y a la vista de todo el mundo.

Los puestos de carne y pescado me parecieron las carnicerías y pescaderías más originales que he visto nunca. Bastante cochambroso pero sin duda con una manera muy diferente de presentar y hacer apetecible la carne.

Wat Phonxai

Después de un empacho de mercadillos subimos por la Th Lan Xang dirección al monumento de Patuxai. Antes de visitarlo nos desviamos un poco hasta el Wat Phonxai uno de los templos adyacentes a Patuxai. No había nadie así que encendimos algunas ofrendas de incienso y nos hicimos algunas fotos haciendo el indio que me da vergüenza publicar.

Patuxai

El Patuxai, el Arco del Triunfo de Vientiane, es uno de los monumentos más conocidos y visitados de la ciudad. Desde su mirador se tiene la mejor vista panorámica de toda Vientiane.  Los alrededores del Patuxai se han convertido en los últimos años en uno de los parques más populares de la ciudad. La entrada cuesta 3.000 kips.

Pha That Luang

Desde el Patuxai lo más recomendable es visitar el Pha That Luang uno de los templos más importantes de Laos. En todo itinerario para ver Vientiane en un día debe estar este templo. Destaca su pagoda dorada que aparece en muchos sitios como símbolo del país. La entrada al recinto cuesta 5.000 kips.

El Pha That Luang está bastante alejado del centro por lo que coger un taxi o un tuk-tuk para volver es una buena idea para ahorrarse una buena caminata.

Palacio Presidencial de Vientiane

Tras visitar el Pha That Luang nos dirigimos al centro de Vientiane hasta el Palacio Presidencial. Este bonito edificio está cerrado al público así que tuvimos que contentarnos con verlo desde afuera. Nos paseamos por la zona del Palacio Presidencial que tiene bastantes edificios coloniales antes de entrar al Wat Si Saket.

Wat Sisaket

El Wat Si Saket, considerado como el templo más antiguo de Vientiane que se conserva en pie fue una de las visitas que más nos gustó. Este pequeño monasterio alberga miles de figuritas de Buda hechas en plata y cerámica. La entrada al monasterio nos costó 5.000 kips.

Buda en Vientiane

Tras disfrutar del Wat Si Saket caminamos tranquilamente por las calles de la zona situada al otro lado de Th Lan Xang. Empezamos por la plaza Nam Phu y visitamos varios de los templos de esta zona como el Wat In Paeng, el Wat Ong Teu Mahawihan o el Wat Mixai entre otros.

El Mekong a su paso por Vientiane

Para finalizar nuestro largo día de visitas nos paseamos por el paseo del río y disfrutamos de un magnífico atardecer sentados en la orilla del Mekong. Es en esta zona donde se monta el mercadillo de noche. En definitiva te ves Vientiane en un día sin prisas y sin agobios.

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