Zipaquirá y la Catedral de Sal

Catedral de Sal de Zipaquirá

Una de las visitas más interesantes que se pueden hacer desde Bogotá es la Catedral de Sal de Zipaquirá. La Catedral de Sal es un recinto arquitectónico religioso construido bajo tierra en el interior de unas minas de sal. Fue escogida como una de las 7 Maravillas de Colombia. No es de extrañar que así fuera ya que es un recinto verdaderamente espectacular.

Dedicamos uno de los tres días que pasamos en Bogotá a esta visita. Es una excursión de ida y vuelta el mismo día que te permite estar de regreso en Bogotá pronto por la tarde. Hicimos la visita, que es muy recomendable, comimos en Zipaquirá, y a eso de las 4 de la tarde ya estábamos de regreso en Bogotá.

Zipaquirá

Zipaquirá, situada a unos 45 km al norte de Bogotá, es una de las ciudades más antiguas de Colombia. También es una de las mas visitadas por su principal atracción, la Catedral de Sal. La ciudad en sí no es gran cosa, es una pequeña ciudad con algunos vestigios coloniales que se puede visitar en media hora.

La visita de la ciudad se reduce a la plaza central donde se encuentra la pequeña Catedral de la Santísima Trinidad, el colegio donde estudió Gabriel García Márquez, la Plaza del Mercado donde encuentras mucha artesanía, y unas pocas calles adoquinadas de los alrededores.

En Zipaquirá no pasarás mucho tiempo más allá de darte un pequeño paseo, sentarte en alguna terraza a tomar algo, y tal vez para comer. En la ciudad hay bastantes restaurantes asadores que se come muy bien por muy poco dinero. La principal atracción turística de la ciudad es su impresionante Catedral de Sal.

La Catedral de Sal de Zipaquirá

La Catedral de Sal data de mediados del siglo pasado. En 1932 se construyó una pequeña capilla donde los mineros rezaban antes de empezar su jornada de trabajo. En 1950 se construyó la antigua catedral que fue cerrada por falta de seguridad. En 1991 se empezó a construir la actual Catedral 60 metros por debajo de la antigua, y fue inaugurada en 1995.

Esta catedral está en el interior de las minas de sal de Zipaquirá, muy cerquita de la ciudad, bajo tierra. Para llegar a ella vas descendiendo desde la entrada por un túnel a través de diferentes niveles de la mina hasta llegar a la sala principal. En el recorrido puedes ir viendo los inmensos socavones de la mina que se crearon para extraer la sal.

La nave central de la Catedral está en uno de estos socavones. Para tener una idea de la inmensidad del lugar basta con saber que en algunos de estos socavones cabe un avión de pasajeros. La sensación que dan estos espacios tan grandes bajo tierra iluminados es bastante impactante.

La Catedral de Sal está consagrada al Viacrucis. Desde la entrada hasta donde está situada la catedral se va pasando por doce etapas en las que vas pasando por diferentes espacios con obras en sal y mármol. La nave central de la Catedral está presidida por una inmensa cruz que es la más grande bajo tierra del mundo.

El recorrido se hace con un guía que te va explicando la historia de la mina, los métodos de extracción de la sal, y todo lo relacionado con la construcción de la catedral. Es una visita muy amena que unido a la espectacularidad del sitio bien vale la pena una excursión desde Bogotá.

Cómo llegar a la Catedral de Sal de Zipaquirá

Hay varias maneras de llegar hasta allí. Nosotros por diversas razones, entre ellas una resaca que no nos dejaba pensar con claridad, contratamos a un chófer que trabaja habitualmente con el hotel en el que estuvimos. Este tipo de conductores te cobran por horas. No son muy caros, si sabes negociar bien ya que seguro que te intentan timar por ser extranjero, pero te salen de todas maneras muchísimo más caros que utilizar el transporte público.

La opción más habitual es ir en autobús. Hay autobuses que salen tanto desde el Terminal de Transportes de Bogotá como desde el Portal del Norte. Desde este último punto el trayecto es más rápido, dura en torno a una hora. El precio del billete es de 4.200 pesos.

Una vez en Zipaquirá hay unos 20 minutos caminando hasta la entrada de la Catedral de la Sal. También hay un trenecito turístico o se puede subir en taxi por unos 3.000 o 4.000 pesos.

Otra forma muy original de llegar a la Catedral de la Sal es con el Tren de la Sabana, uno de los pocos trenes que hay en Colombia. Solo funciona los fines de semana y los festivos. El tren sale desde Usaquén, uno de los barrios de Bogotá. El viaje en tren te permite disfrutar del paisaje de la sabana, de comida colombiana, y de la música que toca una banda papayera.

Más información sobre el Tren de la Sabana: www.turistren.com.co

Horarios y tarifas de la Catedral de Sal

Horarios: Todos los días de 9 a.m. a 5:30 p.m.
Tarifa básica adultos: 25.000 pesos
Tarifa básica niños 4 a 12 años: 17.000 pesos

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