Dónde alojarse en Dublín: las mejores zonas

Dónde alojarse en Dublín

Si entre tus planes de viaje figura Irlanda, seguro que querrás saber cuáles son las mejores zonas donde alojarse en Dublín. Aquí te presentamos una guía detallada que te permitirá descubrir los barrios más recomendables para dormir en Dublín con sus ventajas turísticas y sus inconvenientes. 

Dublín, la capital de Irlanda, atrae a muchos turistas cada año. No es de extrañar. Esta ciudad es famosa por sus legendarios pubs, donde la buena cerveza fluye libremente, por sus históricas calles que nos sumergen en un ambiente medieval o por sus cálidos habitantes.

Además, a algunos nos trae recuerdos de aquellos años en los que de niños se iba a estudiar inglés a Dublín. Viajes que además eran de los primeros fuera de España que se hacía solo.

Las mejores zonas donde alojarse en Dublín

1. Calle O’Connell, la mejor zona donde alojarse en Dublín

O’Connell Street y alrededores es una  zona ideal para alojarse en Dublín en tu primera visita turística a la ciudad. Esta calle es la arteria principal de la capital irlandesa y está situada en pleno centro

Se extiende desde la calle Parnell (en el norte) hasta el Liffey (en el sur), el río que atraviesa Dublín. Para cambiar de barrio y pasar a la zona de Temple Bar, hay que cruzar un puente que lleva el mismo nombre que la calle: O’Connell Bridge.

Si te gustan los lugares animados, la zona de O´Connell te va a encantar. Es una zona repleta de tiendas que hace las delicias de los aficionados a las compras, y es el lugar perfecto para traerse todo tipo de recuerdos de tu viaje a Irlanda. 

También hay muchos restaurantes, establecimientos de comida rápida, cafeterías, bares, hoteles, hostales y albergues… en definitiva todo lo que puedas desear. En esta zona las calles Talbot y Henry también son muy populares y concurridas.

Y para empezar a ubicarte, aquí encontrarás uno de los Centros de Información Turística, muy aconsejable para obtener información sobre la ciudad o para comprar una Dublin Pass (que incluye las principales atracciones de la capital). 

Además, varias agencias turísticas ofrecen un punto de partida para sus recorridos en esta calle.

En cuanto a los monumentos, es imposible pasar por alto The Spire, una enorme escultura moderna en forma de aguja de 120 metros de altura que simboliza la renovación y que está considerada como la escultura de más altura de todo el mundo. 

También se pueden ver algunas estatuas, entre ellas la de Daniel O’Connell, conocido como «el libertador de Irlanda», que consiguió la emancipación de los católicos y dio nombre a la calle.

Por otro lado, no dudes en entrar en la Oficina Central de Correos de Dublín con sus numerosos mostradores y que con su arquitectura georgiana es uno de los edificios más conocidos de la ciudad. Aprovecha la oportunidad para enviar algunas postales. 

Este hermoso edificio, construido en 1817, es un símbolo histórico ya que aquí se proclamó la República de Irlanda tras la revuelta de 1916.

La avenida O’Connell, con sus amplias aceras, se llena de gente desde la mañana hasta la noche. Es, en efecto, un lugar muy agradable para pasear e incluso se le ha dado el apodo de «los Campos Elíseos de Dublín».

La zona de O’Connell es una buena opción para alojarse en Dublín. Está perfectamente bien situada para pasear por la ciudad, para acercarte en un momento a Temple Bar para tomar una copa, o para tomar alguno de los muchos autobuses para visitar las zonas más alejadas. 

Como te podrás imaginar las tarifas hoteleras en esta zona son bastante elevadas. Sin embargo, los precios son a menudo un poco (solo un poco)  más asequibles que en Temple Bar o incluso en Stephen Green.

2. Temple Bar, la mejor zona donde dormir en Dublín para salir de fiesta

Temple Bar está situado en el centro de la capital. Es una de las zonas más antiguas de la ciudad y sin duda una de las más carismáticas. 

Situado justo al sur del río Liffey y limitado al norte por Dame Street, Temple Bar tiene más o menos 500 metros de largo y unos 300 de ancho. Ya te adelanto que es la zona perfecta para quien quiera estar en el centro de la fiesta. 

Paseando por sus estrechas calles empedradas, se puede sentir la autenticidad de la ciudad. Con su ambiente cálido y espontáneo, es imposible no caer en el encanto de Temple Bar.

El distrito debe su nombre a Sir William Temple, rector del Trinity College y miembro del Parlamento irlandés. Adquirió el terreno y construyó una casa y jardines en el siglo XVII. 

Su residencia se ha transformado ahora en un mítico pub, que lleva el mismo nombre que la zona: el Temple Bar. Con su espléndida fachada roja, su interior de madera, sus carteles publicitarios de las grandes marcas de alcohol irlandesas, el pub se convirtió en una visita ineludible en Dublín.

En este barrio encontrarás una cantidad impresionante pubs típicos irlandeses: aquellos en los que uno se calienta con sorbos de Guinness y whisky, en los que se canta a pleno pulmón música folk interpretada por músicos apasionados, en los que uno se reúne con amigos para comer frente a un partido de rugby… Ambiente garantizado!!!

Para los irlandeses, los pubs son emblemáticos, forman parte de su cultura. Temple Bar es un centro cultural y de ocio de Dublín. La zona es un punto de encuentro popular para los lugareños y los turistas. 

Además de bares, pubs irlandeses y demás locales de ocio nocturno, encontrarás muchos restaurantes de moda, boutiques alternativas, centros de exposiciones, galerías de arte de vanguardia, conciertos en la calle… 

La zona también acoge mercados diurnos como el Temple Bar Book Market, un mercado de libros de segunda mano, y el Temple Bar Food Market, un mercado de alimentación que hará las delicias de los amantes de la comida que quieran probar productos locales y artesanales.

Desde aquí puedes puedes darte un paseo hasta el Castillo de Dublín, un castillo cargado de historia y también una de las visitas imprescindibles de la capital irlandesa. 

Acto seguido, conoce a Molly Malone, una bella pescadera de una canción popular irlandesa. Su simbólica estatua se encuentra frente a la iglesia de San Andrés. 

Más adelante, merece la pena visitar el Trinity College. Esta universidad, fundada en 1592, ha tenido alumnos de prestigio como Oscar Wilde y Bram Stoker (autor de la novela Drácula). 

En el interior, verás patios empedrados y bonitos céspedes, una capilla, edificios de ladrillo rojo llamados los “Rubrics” (la parte más antigua que data de 1700), la Long Room (una impresionante biblioteca que alberga el arpa más antigua de Irlanda)… 

Pero uno viene aquí sobre todo para visitar La Antigua Biblioteca, donde se guardan notables manuscritos, incluido el libro más preciado de Irlanda: ¡el Libro de Kells! El Nuevo Testamento, escrito en latín por monjes irlandeses en el siglo VII.

Si optas por esta zona, encontrarás fácilmente alojamiento. Pero cuidado, su céntrica ubicación y su proximidad a los pubs hacen que los precios del alojamiento suban mucho.

Si quieres salir y disfrutar de la activa vida nocturna de la ciudad, este es el mejor lugar para alojarse en Dublín. Sin embargo, si prefieres una zona tranquila, evita Temple Bar.

3. St Stephen’s Green – Portobello, zona perfecta para visitar y para familias

Al sur del Trinity College, Grafton Street -una popular calle peatonal y comercial- baja hasta St Stephen’s Green. Este enorme parque en medio de la ciudad se encuentra en el barrio de Portobello. 

Aquí, el ambiente es más sofisticado, pero también más joven, con estudiantes del Trinity College que vienen a disfrutar del parque entre clases.

St Stephen’s Green está rodeado de hermosas casas de estilo georgiano, algunas con fachadas cubiertas de hiedra. 

El parque, con sus parterres, su fuente, su hermoso estanque y sus patos, el parque infantil y el quiosco de música, constituye un agradable paseo. 

Curiosamente una parte del parque ha sido diseñada para las personas invidentes; presenta plantas perfumadas con su descripción en braille. 

Reconstruido en el siglo XIX en estilo victoriano, St Stephen’s Green ocupa nueve hectáreas. Allí se han instalado varios monumentos:

  • Al norte, en la esquina de Grafton Street, el Arco de Fusileros que celebra a los irlandeses que murieron en la guerra de 1901 contra los bóers;
  • Junto a ella, un monumento está dedicado a Jeremiah O’Donovan Rossa, líder feniano ;
  • En el centro del parque se encuentra el busto de Constance Markievicz, heroína del levantamiento de Pascua de 1916;
  • al este, un monumento a la Gran Hambruna Irlandesa y una estatua de Theobald Wolfe Tone (el creador del nacionalismo republicano irlandés);
  • al oeste, la estatua de Lord Ardilaun (bisnieto de Arthur Guinness), que cedió el parque de St Stephen’s Green a los dublineses;

En cuanto a Portobello, esta zona de moda es una buena alternativa a Temple Bar para salir de fiesta. Es un buen lugar para salir a comer y tomar copas.

También tiene su buena oferta comercial y se puede comprar ropa elegante en la calle principal. Y si te gusta el arte callejero, ves a Liberty Lane, un callejón con obras de arte. 

Por último, el Museo Judío Irlandés, más al sur, es un pequeño pero conmovedor museo que cuenta la historia de los judíos en Irlanda.

Saint Stephen’s Green aporta una frescura a la zona que la hace especialmente agradable para vivir. No es de extrañar que la alta sociedad dublinesa se haya instalado aquí. 

Si te gustan los espacios verdes, la paz y la tranquilidad, pero también la vida de la ciudad, esta zona es un buen compromiso para dormir en Dublín. Todas estas características la hacen perfecta para familias.

Estarás muy cerca del centro (15 a 20 minutos a pie), evitarás las multitudes de turistas, y muy probablemente, al menos fuera de las temporadas turísticas más fuertes, encuentres buenos hoteles a precios más bajos.

4. Smithfield – Stoneybatter, ambiente local a un paseo del centro

Smithfield, situado al norte del Liffey Smithfield, es una antigua zona obrera donde aunque la arquitectura no destaca especialmente,  es un barrio en pleno auge que bulle de gente durante todo el día y su cercanía al centro hacen de él una opción a tener presente.

Un poco más al noroeste, Stoneybatter es conocida como una de las zonas más modernas de la capital. En Stoneybatter encontrarás una amplia gama de bares, restaurantes y gastropubs.

En sus cafés sirven café artesanal, mientras que los restaurantes más sofisticados ofrecen una cocina creativa y moderna, un cambio del tradicional estofado irlandés o del fish and chips. 

Es también una zona donde hay muchos mercados que venden productos locales. 

Por la noche, puedes sentarte en algún bar y disfrutar de una buena cerveza artesanal y un concierto de música folk.

La antigua destilería Jameson es la principal atracción de estos dos distritos. Los amantes del whisky irlandés estarán encantados de realizar una visita guiada a esta antigua destilería para descubrir todos los pasos de la elaboración del whisky Jameson, donde no falta una pequeña degustación.

Al este de Stoneybatter, el Parque Phoenix aporta su dosis de naturaleza. Este gigantesco parque de 712 hectáreas es el más grande de Dublín y, de hecho, uno de los mayores parques urbanos del mundo. 

Aquí se encuentra también uno de los mayores zoológicos del mundo que alberga más de 2.500 especies de plantas y más de 2.000 animales de 70 especies (mamíferos, reptiles, aves, insectos y anfibios). 

Podrás ver lémures, titíes, wallabies, loros, cocodrilos y un montón de otros animales de todo el mundo. 

No dudes en visitar el inmenso invernadero de 7.000 m² y 25 metros de altura, en el que se recrean seis climas tropicales y subtropicales. Las flores de espléndidos colores, el bosque ecuatorial, los helechos arbóreos… ofrecen un fabuloso espectáculo visual y olfativo. 

Phoenix Parc también es ideal para quienes visitan Dublín con sus familias. Ofrece diversas actividades de ocio para los más pequeños como parques infantiles.

Ambas zonas están situadas cerca del centro. De Smithfield al centro tardas entre 15 y 20 minutos a pie, y algo menos de 30 minutos en el caso de Stoneybatter. Y si lo tuyo no es caminar, ambas están perfectamente bien comunicadas con el centro por transporte público.

Ambos barrios son una opción a considerar para hospedarse en Dublín ya que te aportan cercanía a las zonas turísticas, zonas verdes, opciones de compra, comida local, cerveza y whisky. 

Además, el Luas -el tranvía de Dublín- es una buena manera de acercarse al centro desde Smithfield (parada de Smithfield Village a Abbey Street). 

Por otra parte, los precios del alojamiento en Dublín son mucho más bajos que en el centro de la ciudad. 

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5. Phibsborough, para alojarse en Dublín en una zona tranquila, segura, y todavía cercana al centro

Tirando más hacia  al norte, Phibsborough es una zona residencial tranquila y segura. La mezcla ecléctica de pubs victorianos, restaurantes modernos y tiendas vintage atrae a muchos jóvenes profesionales.

En este barrio se encuentra el estadio de Dalymount Park, considerado el «hogar del fútbol irlandés», ha albergado finales de la Copa de Irlanda y partidos de la Copa de Europa. 

Desde principios del siglo XXI, el estadio sólo se utiliza para los partidos en casa del Bohemians FC. 

La Galería Municipal Hugh Lane, más al sur, es un museo de arte que se encuentra en la magnífica casa del siglo XVIII del Conde Charlemont. 

Hay una pequeña colección permanente, principalmente de impresionismo francés, así como el legendario estudio de Bacon, en su momento uno de los pintores vivos más caros del mundo. 

Al otro lado de la calle, el Jardín del Recuerdo es un jardín creado en memoria de todos los que perdieron la vida por la independencia de Irlanda. 

Al lado, el Museo de Escritores de Dublín alberga una conmovedora colección de objetos y manuscritos, incluida la primera edición de Drácula de Bram Stoker. El museo se encuentra en una espléndida mansión georgiana.

El Luas tiene una línea desde Phibsborough hasta el centro (parada de Phibsborough a O’Connel, Trinity o St Stephen’s Green). 

Si prefieres dormir en Dublín un poco alejado del trasiego centro, en una zona tranquila, y eventualmente a mejor precio, entonces Phibsborough puede ser justo lo que necesitas.

6. Drumcondra, para ahorrar en alojamiento en una zona con ambiente 100% local

Drumcondra, situada todavía más al norte, es una zona al alza de la capital irlandesa que atrae constantemente a nuevos residentes con sus pubs de calidad y sus buenas conexiones de transporte público.

Hacia el sureste se puede visitar el estadio de Croke Park y el Museo de la GAA. El estadio tiene 80.000 asientos y en él se juega al fútbol gaélico y al hurling. El museo detalla la historia de estos deportes.

Al noroeste, el Jardín Botánico Nacional hará las delicias de los amantes de las plantas. A destacar sus magníficos invernaderos que albergan especies vegetales de todo el mundo.

El cementerio de Glasnevin es menos alegre pero con un gran significado histórico y que ofrece visitas guiadas. En este vasto cementerio se encuentran muchos de los grandes hombres de la historia de Irlanda, como O’Connell y Parnell.

Drumcondra está a una media hora a pie del centro. Es recomendable para quienes quieran dormir en Dublín en una ubicación tranquila, más local, y, aunque no disponga de mucha oferta alojativa, con mejores precios que en el centro. 

Si no quieres caminar mucho para llegar al centro (hasta O´Connell tardarás unos 30 minutos), hay una estación de tren en esta zona que te puede acercar al centro (parada Connolly) en un momento.

7. Docklands, una zona interesante para alojarse en Dublín

A orillas del Liffey y al este del centro de la ciudad se encuentran los Docklands. Esta antigua zona obrera fue en su día un lugar bastante malo con muchos almacenes. Pero no te preocupes, se ha reconvertido y hoy es una zona segura. 

Hoy en día, esta zona es muy dinámica que cuenta con infraestructuras modernas y culturales. Las clases medias también se han instalado en este barrio además de un buen número de empresas.

Docklands uno de los lugares que hay que explorar en Dublín cuando quieras salirte un poco de las calles más turísticas y descubrir otras zonas interesantes de esta apasionante ciudad.

Pasear por los muelles es muy agradable. Aprovecha para cruzar el puente Samuel Beckett, sin duda el más bonito de Dublín. De hecho, tiene forma de arpa, símbolo de Irlanda. Los dublineses están muy orgullosos de esta maravilla arquitectónica.

Para entender una de las grandes catástrofes históricas irlandesas, visita el Memorial de la Hambruna. Aquí, varias esculturas rinden homenaje a las innumerables víctimas de la Gran Hambruna, que asoló Irlanda entre 1845 y 1852. 

Esta obra simbólica muestra una escena profundamente conmovedora, con irlandeses hambrientos, con sus cuerpos demacrados y los rostros sufrientes son un testimonio conmovedor de lo que vivió Irlanda durante el siglo XIX. Algunas estimaciones sitúan el número de víctimas en un millón.

¿Te interesa una zona sin el bullicio del centro pero a la vez muy cerca de él? Entonces la acogedora zona de Docklands es una opción que puedes considerar para dormir en Dublín. 

8. Ballsbridge, un barrio rico, tranquilo y muy seguro

Ballsbridge está situado en el sureste de la ciudad. Esta tranquila y frondosa zona residencial algo apartada del centro. Afortunadamente las comunicaciones por transporte público son buenas.

Se trata de una de las zonas más ricas de la ciudad. Aquí hay varias embajadas. También se encuentran grandes empresas, como la Royal Dublin Society o AIB (uno de los mayores bancos irlandeses). Sin embargo, no verás ningún sitio turístico.

Para los que prefieren las zonas residenciales y la tranquilidad, Ballsbridge cumple perfectamente. Además, el alojamiento en esta zona tiene la ventaja de ser más asequible que en el centro. 

Además, el Dublin Area Rapid Transit (DART) da servicio a Ballsbridge con paradas en Lansdowne Road y Sandymount. Esto facilita el acceso a la estación de Connolly para visitar el centro. 

9. Rathmines, donde alojarse en Dublín barato en una zona diversa

Rathmines está situado a tres kilómetros al sur del centro de Dublín. Es una zona cosmopolita con varias minorías étnicas y comunidades de inmigrantes. 

Gracias al auge económico de los años 90 y 2000, Rathmines cuenta ahora con viviendas renovadas. El distrito también se ha desarrollado en términos de comercios. Los alquileres razonables de las viviendas atraen a estudiantes y jóvenes trabajadores.

Rathmines es especialmente conocido por sus cuarteles, que albergan varias unidades del ejército irlandés. La iglesia de María Inmaculada, Refugio de los Pecadores, con su prominente cúpula de cobre, domina el horizonte de Rathmines. 

Otro edificio importante es el Ayuntamiento de Rathmines, actual Rathmines College. Este antiguo ayuntamiento es famoso por su inexacto reloj con cuatro esferas no sincronizadas. Rathmines forma parte del municipio de Dublín desde 1930.

También hay algunos bares y restaurantes en esta zona, así como un centro comercial con un cine.

Aunque no es una zona especialmente atractiva para alojarse en Dublín, es una opción económica que está bien comunicada por autobuses y el Luas (parada Beechwood, Ranelagh o Charlemont).

Sacrificarás unos minutos en transporte público a cambio de ahorrarte algo en alojamiento.

10. Dún Laoghaire, más para una visita de un día que para hospedarse 

Situada a doce kilómetros al sur del centro de la ciudad, la bonita localidad portuaria de Dún Laoghaire es una de las diez ciudades más grandes de Irlanda. 

Su puerto es el punto de partida de los transbordadores a Holyhead, en Gales. También alberga varios clubes náuticos.

A los dublineses les encanta pasear por los muelles de esta ciudad. Dún Laoghaire también cuenta con un gran centro comercial, muy popular entre los habitantes del sur de la capital. 

En cuanto a los turistas, vienen aquí principalmente para visitar el Museo Marítimo Nacional de Irlanda, un museo marítimo abierto en una antigua iglesia. 

El pequeño museo sobre James Joyce (famoso escritor irlandés del siglo XX), alojado en una de las Torres Martello, también atrae a los turistas.

El DART ofrece un fácil enlace desde el centro de Dublín hasta Dún Laoghaire a lo largo de la costa dublinesa. La ciudad también es una alternativa para quienes quieran dormir más cerca del mar.

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