Marrakech en 2 días: Itinerario + mapa

Marrakech en 2 días

El tiempo mínimo que aconsejaría para ver lo imprescindible de Marrakech son dos días. Si te organizas bien es tiempo suficiente para visitar sus principales atractivos turísticos. Siguiendo este itinerario para visitar Marrakech en dos días podrás hacerlo.

Realmente podrías dedicarle varios días más y seguirías teniendo cosas que visitar y sobre todo cosas que hacer. Y es que es el principal destino turístico de Marruecos no sólo por sus atractivos turísticos, sino muy especialmente por las experiencias que te ofrece.

Marrakech es una de esas ciudades en las que mucha gente repite por la cantidad de cosas que hay que hacer. 

Antes de entrar de lleno en este itinerario te aconsejo que leas estos dos artículos muy útiles para preparar tu visita: Dónde alojarse en Marrakech y Qué hacer en Marrakech.

Ahora sí, vamos de lleno con la ruta que te recomiendo para ver Marrakech en dos días.

Día 1: La medina

En este primer día, te propongo conocer la medina de Marrakech y sus lugares más emblemáticos.

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No hay mejor forma que empezar tu visita que con un Free Tour. Estos tours son super aconsejables en casi cualquier ciudad que visites. Sin embargo, en sitios con una dilatada historia y con una cultura tan diferente a la nuestra, son todavía mucho más interesantes. 

Las explicaciones del guía te abrirán los ojos a un conocimiento y a una cultura, la bereber, que visitando la ciudad por tu cuenta no apreciarás. 

Te llevará por buena parte de los lugares que te propongo visitar este primer día. Yo lo hice por la mañana y me dió tiempo de volver sobre mis pasos el mismo día para visitar algunos sitios a los que no entramos (el Palacio el Badi y las Tumbas Saadíes), y seguir explorando la medina a mi aire.

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Djemaa El Fnaa

Plaza Djemaa el Fanaa

Es uno de los lugares más visitados del país y la plaza más famosa de Marruecos. Está en el centro de la ciudad y es un lugar imprescindible en tu visita a Marrakech. También es uno de los sitios más antiguos de la ciudad.

La plaza hay que visitarla tanto de día como de noche. De día no dejes de probar en alguno de sus puestos sus famosos zumos de naranja.

Pero es por la noche, cuando la plaza Djemaa El Fnaa muestra su cara más interesante, la que hace de ella una de las plazas más singulares del mundo. Muchos la califican como el teatro al aire libre más grande del mundo.

Y es que al anochecer se dan cita en ella todo tipo de artistas. Es un lugar donde puedes disfrutar de todo tipo de espectáculos y arte callejero. Hay acróbatas, músicos, cómicos, pintores, cuentacuentos… El ambiente es realmente único. 

Si quieres descansar, al oeste de la plaza están los jardines Arset El Bilk, un área bastante arbolada y con bancos para sentarse.

Mezquita Koutoubia

Mezquita Koutoubia

Un poco más al oeste de los jardines Arset El Bilk está la mezquita más popular de la ciudad. Se construyó en el siglo XII por los almohades que habían conquistado la zona. 

Hoy en día, su gran minarete, de 69 metros de altura y que muchos comparan con la Giralda de Sevilla, domina un gran complejo arquitectónico que incluye la propia mezquita,los restos de la primera mezquita almorávide, un siglo más joven que la actual,  jardines, y una gran plaza.

Puerta Bab Agnaou

Puerta Bab Agnaou

Construida en el tiempo de dominio almohade (ya en pleno siglo XII), fue y es la entrada principal del sur de la Medina. Por su antigüedad, tamaño y conservación es Patrimonio de la Humanidad junto al resto de la zona antigua de la ciudad.

Parte de una muralla de 19 kilómetros, es la más majestuosa de todas. Su apertura tiene forma de herradura y está decorada con motivos florales. Su altura alcanza los 10 metros y hasta dos metros de ancho.

Frente a ella podrás admirar la entrada al Palacio Real de Marrakech, que como el resto de los palacios reales de Marruecos está cerrado al público.

Mezquita Moulay el Yazid

Mezquita Moulay el Yazid

Muy cerca de la Puerta Bab Agnaou, otro lugar que no te puedes perder en tu visita a Marrakech en dos días es esta mezquita ya dentro de la Medina, más concretamente en la parte conocida como la Kashba, nombre que se le daba a la antigua ciudadela del Marrakech medieval.

Se levantó a finales del siglo XII y por orden del califa Yaacub al-Mansur. Como todas las mezquitas, está dominada por un gran minarete. 

Solo es accesible a creyentes musulmanes, aunque las vistas desde el exterior son estupendas, especialmente la decoración de su minarete. Además, la plaza donde está ubicada es también un lugar muy animado.

Tumbas Saadíes

Tubas Saadíes

Sí que podrás visitar este antiguo mausoleo en el lado sur de la mezquita de Moulay el Yazid. 

Las Tumbas Saadíes se construyeron en tiempos de Ahmad al-Mansur, en el siglo XVI. Sin embargo, un siglo después, acabaron enterradas y no se volvieron a descubrir hasta 1917. 

Se renovaron por el centro de Bellas Artes de aquel entonces y rápidamente se convirtieron en una de las mayores atracciones de la ciudad.

Aunque el mausoleo no es muy grande, su atractivo artístico es enorme. La decoración de las tres salas y las tumbas es exquisita. 

No te pierdas la Sala Central y sus columnas de mármol blanco y la cúpula en madera de cedro que sostienen.

Palacio el Badi

Palacio el Badi

El Palacio el Badi es uno de los principales atractivos turísticos que debes visitar en esta visita a Marrakech en dos días. Se trata del palacio más grande de Marrakech.

Se construyó en el siglo XVI por orden del sultán Ahmed al-Mansur, convirtiéndose en una joya arquitectónica de la época. Llegó a contar con 360 habitaciones, todas ellas decoradas de forma exquisita.

Con el tiempo se fue abandonando y hoy se encuentra en un estado mucho peor. Aun así, conserva su gran plaza central, sótanos, muralla, algunas puertas de entrada y un gran huerto de naranjos. 

El palacio está en proceso de renovación y poco a poco va recuperando el esplendor de sus inicios. Hoy se han recuperado varias estancias en las que se exhiben exposiciones diversas.

Barrio judío (cementerio judío, sinagoga Lazama)

Barrio Judío de Marrakech

Al este del Palacio El Badi y la Plaza des Ferblantiers se encuentra el barrio judío de la ciudad o Mellah. Como en muchas ciudades marroquíes, los judíos se fueron asentando durante la Edad Media. 

Así, después del Mellah de Fez, el de Marrakech es el segundo barrio judío en establecerse en el país alauita. Concretamente durante la primera mitad del siglo XVI, después de la expulsión de los judíos en España.

De calles más estrechas que en el resto de la Medina, el actual barrio judío ya no cuenta con población hebrea, y es más un barrio árabe al uso en cualquier Medina. 

Paseando por sus calles más animadas te encontrarás con cientos de puestos de venta de todo tipo de productos. Si vas a comprar algo, ya sabes: no olvides regatear.

Y si quieres conocer la historia judía de la zona, entonces, un lugar que no puedes perderte es la sinagoga Salat Al Azama. Se cree que la primera construcción es de 1492, aunque el edificio actual es del siglo XIX. 

Cuenta con un bonito patio donde puedes sentarte a contemplar su magnífica decoración. En el interior y la planta baja, hay una sala para mujeres y un arca de mármol en la sala central

En cuanto a la sala superior, todavía se conserva una sala comunitaria y la antigua escuela hebrea, ya en desuso como el resto del edificio.

El otro gran atractivo del Mellah es el cementerio judío. Con 52 hectáreas de tamaño es el mayor de todo el país y fue construido en 1537. Se conserva bastante bien y es de acceso gratuito, aunque se recomienda dejar una donación al salir. 

Palacio Bahia

Palacio de Bahia

Ahora toca visitar otro de los platos fuertes de Marrakech. Este suntuoso palacio es un complejo de grandes dimensiones formado por más de tres hectáreas de jardines y una gran plaza frente al palacio

El palacio tiene casi un diseño laberíntico compuesto de 160 salas y habitaciones que se extienden al oeste de la plaza central del complejo palaciego.

A diferencia de otros monumentos, es relativamente de reciente construcción. La primera fue en 1860 y, posteriormente, se realizó una ampliación y renovación entre 1894 y 1900.

Desde entonces, se utilizó como residencia real o de importantes gobernantes como el prefecto francés en tiempos de la ocupación gala. 

Plaza de las especies

Rahba Kedima

También se conoce como Rahba Kedima y es uno de los lugares más visitados de la Medina. Está a unos minutos a pie de la Plaza Djemaa el Fnaa y está rodeada de pequeñas y bulliciosas callejuelas repletas de tiendas y comercios.

Aunque la plaza y calles que la rodean son famosas por los puestos y tiendas donde comprar especias, en esta zona puedes comprar de todo: artesanía, comida, ropa, joyería y souvenirs

Además, también tienes a tu disposición variados cafés y restaurantes para probar dulces y otros platos típicos de la gastronomía marroquí.

Zocos

Zocos de Marrakech

Después de todas las visitas enumeradas ya habrás pasado buena parte del día. El resto dedícalo a vagabundear por las calles y callejones de la Medina. Piérdete y disfruta del ambiente de sus zocos, que a fin de cuenta son el gran atractivo de toda medina.

Zocos hay muchos, y por lo general suelen especializarse en un tipo de productos, aunque también los hay donde se vende de todo.

Uno de los más importantes es Samarine, al norte de la plaza Jemaa el Fna y en la calle del mismo nombre. Hay de todo, desde antigüedades y ropa hasta televisores. 

Un poco más al norte, también te recomiendo visitar el Zoco de los Tintoreros, un bazar donde predominan las telas teñidas.

Tampoco te pierdas el Zoco de las Babuchas, al norte del anterior y cerca de la Madrasa Ben Yousef, de la que luego te hablaré. Este zoco es ideal si buscas calzado. 

Otros con gran interés comercial son:

  • El Bahja, a unos metros de la Plaza Jamaa El Fna epsecializado en ropa de mujer y joyería; 
  • Zoco Dhabia, también especializado en joyería y uno de los mejores lugares para comprar joyería tradicional bereber.
  • Zoco Zrabia, con amplia oferta de alfombras y tapetes coloridos al estilo bereber.
  • Hadddadine, para comprar lámparas y otros productos de iluminación;
  • El Kebir, la referencia para marroquinería y artículos de cuero
  • Attarine, especializado en productos de cobre, 
  • o el cercano Cherifia, con productos de decoración.

En fin, hay muchos y éstos son sólo algunos de los más conocidos. Simplemente déjate llevar sin rumbo y explora la medina sin prisas.

Día 2: La Medina y la ciudad nueva

En este segundo día de este itinerario para visitar Marrakech en dos días te propongo seguir visitando algunos atractivos turísticos muy importantes situados en la medina por la mañana, y por la tarde salir de ella y visitar la parte más moderna de la ciudad.

En la parte más moderna, concretamente en el barrio de Gueliz, hay varios atractivos turísticos, sobre los que destaca el Jardín Majorelle, que no debes perderte.

El Jardín Secreto

El Jardín Secreto

Otro de los lugares que vas a ver siempre recomendados es el Jardín Secreto. Yo también te lo incluyo pero quiero darte mi opinión al respecto ya de entrada. Para mí, el precio que se pide, 100 dhs (casi 10 euros), es excesivo para lo que es el lugar.

Se trata de un pequeño palacio cuyos orígienes datan de 4 siglos atrás, pero cuyo aspecto actual es mucho más reciente, del siglo XIX.

Las murallas del recinto esconden dos jardines con fuentes y otras ornamentaciones. Entre los edificios que componen el complejo hay que destacar su torre, la cual es accesible mediante un pago extra a la entrada común. 

Es cierto que hay varios rincones muy instagrameables, y que es curioso ver cómo algo así se esconde tras las paredes del recinto. Sin embargo, los jardines son pequeños y no les veo ningún tipo de valor especial botánico…

Las comparaciones son odiosas pero los Jardines Majorelle que sí son cosa seria y que no debes perderte cobra una entrada de 170 dirhams que bien vale la pena pagar.

En fin, si vas corto de presupuesto valora si te vale la pena visitar este lugar.

Qubba Almorávide

Qubba Almorávide

Antes del dominio almohade que comenzó a partir del siglo XII, la ciudad de Marrakech estuvo dominada por los almorávides. De esa época (1117-1125), quedan algunos restos arquitectónicos como esta cúpula almorávide frente a la Madrasa de Ben Youssef.

La cúpula en concreto está sobre un edificio más grande que servía para almacenar y canalizar el agua. 

Aunque no se sabe con total certeza para qué servía esta construcción, se cree que era un lugar para realizar abluciones antes de entrar a la cercana mezquita de Ben Youssef.

Museo de Marrakech

Museo de Marrakech

No tendrás que andar mucho para llegar a uno de los museos más importantes de Marrakech, concretamente al este de la Plaza de Ben Youssef. Con algo más de 2.000 metros cuadrados, es de titularidad privada y está ubicado en el antiguo Palacio Mnebhi, construido en el siglo XIX.

¿Qué te encontrarás en el interior? Lo primero, una arquitectura de estilo morisco tradicional con el clásico patio en el centro de más de 700 m2 que incluye varias fuentes. 

Además del patio, en la planta baja podrás visitar salas donde se exponen objetos, herramientas y vestimenta bereber. En cuanto a la planta alta, la colección es hispano-morisca y más centrada en objetos de decoración y el mobiliario.

Es casi más interesante visitar el palacio en sí que las exposiciones, algo modestas.

Madrasa Ben Youssef

Madrasa Ben Youssef

De todos los edificios de la Medina -y, posiblemente, de Marrakech-, este es uno de los más especiales por su tamaño e historia. De hecho es uno de los monumentos más importantes, ya no de Marrakech, sino de todo Marruecos.

Esta escuela coránica fue construida en el s.XIV, y en sus tiempos fue la escuela islámica más grande de Africa del Norte. Hoy está declarada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

A diferencia de otros edificios religiosos, a este sí puedes entrar por un módico precio.

Del edificio, hay que destacar su gran minarete, la exquisita decoración de sus puertas de entrada y su gran patio interior, y que podrás visitar las dependencias donde vivían y se alojaban los estudiantes de la madrasa. 

Gueliz

Gueliz

Como otras ciudades marroquíes, Marrakech también cuenta con una zona más occidentalizada fuera de las murallas de la medina. Uno de los barrios más interesante de esta zona más moderna es Gueliz.

Algunos de suss lugares que te recomiendo visitar son la Plaza de Gueliz, muy concurrida y con cafés como De la Poste, restaurantes y hasta McDonald’s. No muy lejos, se encuentra el Parque El Harti, de gran tamaño y muy tranquilo. 

Un poco al Este, está la Iglesia católica de los Santos Mártires, frente a una mezquita y accesible al público. Por último, encontrarás bastante cultura en la Calle Yugoeslavia, donde se encuentra el Museo Macma o la Galería de Arte Matisse

El barrio también es un buen lugar para alojarse, ir de compras en sus centros comerciales y tiendas con marcas internacionales, cenar o salir por la noche.

Yo lo visité antes del Jardín Majorelle y aproveché para comer en alguno de sus muchos restaurantes occidentales. 

Si sigues este itinerario de dos días en Marrakech, seguramente llegarás a Gueliz a la hora de comer. Si estás algo cansado de comer siempre cocina marroquí, aquí podrás variar sabores.

Museo Yves Saint-Laurent

Museo Yves Saint Laurent

También en los alrededores del barrio de Gueliz se encuentra uno de los lugares más modernos y visitados de Marrakech: el museo en honor al diseñador de moda de origen argelino Yves Saint-Laurent.

El museo no es de gran tamaño, por lo que se puede visitar en un par de horas sin perderte nada. 

De forma cuadrada, el edificio cuenta en el centro con una pequeña plaza circular abierta y rodeada de distintas salas. En ellas, podrás conocer los diseños y bocetos de Saint-Laurent con más influencias bereberes y marroquíes. 

También hay estancias de trabajo, como la sala de costura del diseñador, una biblioteca, un pequeño auditorio, cafetería y tienda.

Es un museo interesante si tienes algún tipo de interés por la moda, en caso contrario tal vez te parezca algo aburrido. Lo visites o no, no dejes de visitar el Jardín Majorelle situado prácticamente puerta con puerta.

Jardines Majorelle

Jardín Majorelle

El último lugar que te recomiendo visitar en tu viaje a Marrakech en dos días son estos jardines adheridos al Museo Yves Saint-Laurent. 

Fueron diseñados por el pintor francés Jacques Majorelle en 1931. La idea del artista es que se convirtieran en un gran jardín botánico, aunque cuando el pintor dejó Marrakech en 1960 se abandonaron. 

20 años después, cuando Saint-Laurent y su pareja Pierre Bergé se instalaron en este espacio, decidieron rehabilitarlo para darle el aspecto que tiene hoy: un jardín francamente espectacular.

De gran tamaño, estos grandes jardines cuentan con otros atractivos como el Museo Bereber, antigua residencia de Jacques Majorelle y centrado en el arte y cultura bereber y cuyos artículos fueron recopilados por Berge y Saint-Laurent. 

No dejes de visitar estos jardines porque su visita vale realmente la pena. Hay que reservar la visita en su página web. Debes hacerlo con tiempo ya que es un lugar muy visitado y las visitas (con horario) se agotan rápidamente.

Para tu información. Hay un billete combinado por 330 dirhams (unos 31 €) que te da acceso al jardín y a los museos Yves Saint Laurent y Bereber.

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