
El destino más visitado de Marruecos, conocido como la Ciudad Roja, te espera con un montón de experiencias. ¿Te cuesta decidir qué ver y qué hacer en Marrakech? No te preocupes, yo te cuento todo lo que necesitas para que no te pierdas nada.
Antes de empezar, decirte que al menos necesitarás 2 días completos para visitar los principales atractivos de la ciudad. Mira este post con un itinerario para visitar Marrakech en 2 días.
Por otra parte, también es un excelente campo base desde el que hacer excursiones muy interesantes de 1 día, así que no dudes en quedarte más tiempo en la ciudad.
Vamos al lío.
Qué hacer en Marrakech: 35 planes imprescindibles
1. Toma tu primer contacto con Marrakech con un free tour
A menos que estés visitando Marrakech por enésima vez —¡qué suerte!—, te recomiendo hacer un free tour con guía en español que te permitirá tener tu primer contacto con la ciudad y aprender sobre su historia y su forma de vida.
La visita guiada, que dura unas cuatro horas, será suficiente para familiarizarte con los cientos de aromas de los zocos, su colorida tapicería, el bullicio y las estrechas callejuelas de la Ciudad Roja.
Básicamente, es un recorrido guiado que te llevará a visitar algunos de los atractivos imprescindibles de Marrakech como la plaza Jemma El Fna, la mezquita Koutoubia, el Palacio de Bahia, las Tumbas Saadíes, o los zocos de Marrakech entre otros.
Aunque se trata de un free tour que en teoría debiera ser gratis más allá de la propina voluntaria que quieras dar, en Marrakech los guías te harán saber, a diferencia de otros free tours en los que he participado, que esperan esa propina.
Por otra parte, el free tour no incluye las entradas a los sitios que se van a visitar. Necesitarás unos 140 dirhams (unos 14 €) adicionales para las entradas.
Yo hice este free tour y en mi opinión vale mucho la pena. Te explican muchas cosas super interesantes de la cultura bereber que te hará ver la ciudad, e incluso el país, con otros ojos.
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2. Palacio de Bahia, un imprescindible que ver en Marrakech

Es probablemente el palacio más espectacular de Marrakech, y el más visitado.
Ubicado al sur de la Medina, cerca de la Kasbah, este complejo palaciego de finales del siglo XIX tiene nada más y nada menos que 8000 metros cuadrados, 160 habitaciones, varios patios y jardines, y un par de fuentes.
El Palacio de Bahia es uno de los grandes atractivos turísticos de Marrakech, y como tal es de los lugares más visitados. Espera un sitio abarrotado de turistas. Aún así su visita es imprescindible.
La entrada cuesta 100 dirhams (unos 9,40 euros). Está abierto todos los días de 9h a 17h.
3. Dar Si Said, el museo más antiguo de la Ciudad Roja
El Museo Dar Si Said, bautizado también como el Museo de las Artes de Marruecos, es el más antiguo de la ciudad.
Vale la pena visitarlo solo por el opulento edificio que lo alberga y que solía ser la residencia de un alto funcionario marroquí ¡una joya de la arquitectura!
Sus exposiciones también son interesantes. El Dar Si Said tiene una extensa y variada colección con armas, puertas talladas, instrumentos musicales y objetos cotidianos de hasta mil años de antigüedad.
Podrás visitar este lugar por menos de 3 € (30 dirhams).
4. Plaza Jemma El Fna

La historia de la plaza se remonta al siglo XI. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO es el corazón y el alma de Marrakech. Visitar Marrakech y no pasar por Jemma El Fna es como ir a París y no ver la Torre Eiffel.
De día es un lugar ideal como punto de partida para tu exploración de la ciudad, y es costumbre pedir en alguno de sus puestos uno de sus famosos zumos de naranja.
Sin embargo, es de noche cuando la plaza muestra su cara más interesante. Al caer el sol cobra mucha vida, con multitud de puestos de comida y muchos espectáculos al aire libre. Muchos la consideran el teatro al aire libre más grande del mundo.
Entre estos espectáculos verás cuentacuentos, bailes tradicionales, malabaristas, señoras que leen la buena fortuna, tatuadoras de henna, comediantes, y encantadores de monos y serpientes (aunque yo no ví ninguno de serpientes), entre otros.
El sitio tiene una atmósfera única que tienes que disfrutar tomándote tu tiempo a pie de calle, y también desde alguna terraza con vistas panorámicas a la plaza como la del Café Glacier o la del Café de France.
5. Museo del Patrimonio Inmaterial
El museo del Patrimonio Inmaterial está dedicado a los artistas y otras personas que hacen sus espectáculos en la plaza Djemaa El Fna como los cuentacuentas, acróbatas, músicos, comediantes, y otros.
La exhibición expone la vida diaria de esta plaza y se centra en estas personas que cada noche crean algo único en el mundo.
6. Mezquita Koutoubia

La mezquita Koutoubia es uno de los monumentos y símbolos más distintivos de Marrakech, y aunque la entrada a los no musulmanes no está permitida, podrás admirar su figura y pasearte por sus jardines exteriores.
Esta mezquita que data del siglo XII es uno de los ejemplos de arquitectura almohade más bellos y sirvió de inspiración para la construcción de la Giralda (las similitudes entre ambas son evidentes).
Destaca por su minarete de ladrillo y piedra arenisca de 66 metros de altura. La construcción está adornada con una cúpula de bronce y un cinturón de azulejos color turquesa.
7. Duerme una noche en un riad bonito y con buena ubicación
Esta es una de esas cosas que puedes hacer en Marrakech para conectar con el destino, interactuar con la gente del lugar y vivir una experiencia más completa.
El riad marroquí es una especie de antiguo palacio —o casa de lujo— con un jardín o patio interior. Suele tener varias plantas, una fuente, una colección de plantas aromáticas y terraza (a veces con buenas vistas).
Hoy en día, los riads albergan pequeños hoteles boutique de 5-10 habitaciones. Las edificaciones han sido restauradas sin perder su encanto original, e incluyen servicios y elementos decorativos tradicionales.
Ahora, no es fácil elegir un riad. Además de filtrar la búsqueda por estilo, servicios, ubicación y reseñas; necesitas reservar con antelación. Te aconsejo hacerlo un mes antes de tu viaje (o incluso con más antelación).
En mi último viaje a Marruecos, en Marrakech me alojé en dos riads: el Riad Villa Sidi Baba y el Riad Manissa. Los dos totalmente recomendables y bien ubicados.
Echa un vistazo al siguiente artículo donde te doy todas as claves acerca de las mejores zonas, riads y hoteles: Dónde alojarse en Marrakech
8. Explora los zocos en busca de tesoros escondidos

La medina en sí es un inmenso zoco en sí. Pero hay varias zonas de mercadillos que se suelen especializar en determinados tipos de productos y que irás descubriendo a medida que deambules por sus callejuelas.
Algunos de los zocos más conocidos son:
- Zoco Semmarine, aunque tradicionalmente se especializaba en textiles y pastelería hoy se encuentra de todo. Es un zoco muy colorido y uno de los más visitados por los turistas.
- Zoco Laghzel, se especializa principalmente en productos de lana y ropa vintage.
- Zoco Dhabia, venden todo tipo de joyería pero es especialmente interesante si buscas comprar joyería tradicional bereber.
- Zoco el Attarine, aquí se encuentran muchas especies, productos medicinales y plantas curativas, y también artículos de metal.
- Zoco Rahba Kedima, es una de las plazas que hay que visitar en Marrakech y donde hay uno de los zocos más animados y fotogénicos de la ciudad. Se especializa en especias, pero también se vende todo tipo de productos como artesanías, alfombras, textiles, recuerdos. etc
- Zoco Zrabia, un zoco donde se venden alfombras y tapetes coloridos al estilo bereber.
- Zoco Cherratin, es perfecto para comprar cinturones, marroquinería, zapatos, poufs y demás productos hechos con cuero.
- Zoco El Kebir, otro zoco especializado en los productos de cuero ideal para comprar marroquinería de calidad.
- El Zoco Kimakhine, especializado en instrumentos de música
Realmente la lista de zocos especializados es muy larga, y mejor que listarla toda, descúbrelos por tu cuenta explorando las calles de la medina de Marrakech.
9. Disfruta de la gastronomía marroquí

Marrakech no solo es popular por sus visitas turísticas sino también por la gran cantidad de experiencias que brinda. Una de ellas es su gastronomía.
Puedes empezar por los pasteles salados y las aceitunas que venden en los puestos de comida de los zocos. Después, sigue con algo refrescante, como una deliciosa ensalada marroquí.
Y para los platos principales además de los tajines o los cous cous puedes pedir platos tan jugosos como un estofado de cordero (tangia) o unas albóndigas de ternera (koftas).
Y para el postre, nada mejor que unas nueces o un maqrud bereber y un zumo recién exprimido.
10. Conoce la historia de Marrakech en imágenes
Una buena manera de conocer el pasado marroquí y comprender su diversidad cultural es a través de las imágenes, y la Maison de la Photographie (la casa de la fotografía).
Su colección (solo se exhibe una pequeña parte), que consta de 10.000 fotos y negativos organizados por tema, estilo y región, se remonta al siglo XIX, dándonos un recorrido por la apariencia y estilo de vida de Marruecos desde 1870 en adelante.
Cuando termines, sube a la terraza del museo. Ofrece una de las panorámicas más bonitas de la Medina (y también sirve un tajine estupendo).
11. El gran Palacio El Badi

El Palacio El Badi se construyó por capricho del sultán Ahmed al-Mansur de la dinastía saadí, como celebración de la victoria en la Batalla de los Tres Reyes frente a los portugueses, quien, según algunos rumores, se había inspirado en la Alhambra de Granada.
En su día fue un palacio enorme con un gran lujo. Fue saqueado y hoy está en un estado ruinoso. Pese a no ser lo que un día fue, vale la pena visitarlo.
Es el palacio más grande de Marrakech, las autoridades lo han restaurado parcialmente y se han abierto exposiciones interesantes en algunas de sus salas.
Al igual que el palacio de Bahía la entrada cuesta 100 dirhams (unos 9,40 euros). Está abierto todos los días de 9h a 17h.
12. Visita el museo Dar el Bacha y toma un café en Bacha Coffee
Dar el Bacha, ubicado en la Medina, también es conocido como el Museo de las Confluencias. Se dedica a mostrar las diversas culturas de Marruecos, y su exposición muestran objetos y obras de arte de las mismas.
Las exhibiciones merecen la pena, al igual que el edificio en sí, que es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura típica de los riads y palacetes de Marrakech.
Disfruta de sus jardines de naranjos y contempla el techo de cedro, los azulejos, las fuentes y demás detalles decorativos. Se nota que todo fue hecho con lujo y mimo.
Finaliza tu visita entrando en uno de los cafés más famosos y bonitos de Marrakech: Bacha Coffee. La variedad y calidad de infusiones de este lugar es impresionante.
La entrada cuesta 70 dirhams (unos 6,50 euros)
13. El Jardín Secreto…¿Vale la pena?

Verás que en casi todas las listas de qué ver y hacer en Marrakech sale le Jardin Secret (el Jardín Secreto), y de hecho es una atracción super popular.
Yo no puedo dejar de incluirla aquí, sin embargo, tengo que decirte que a mí me decepcionó y te recomendaría que te lo pienses dos veces antes de visitarlo.
El Jardín Secreto es un sitio que está bien, pero que en mi opinión no vale la pena visitarlo por el precio que se pide. La entrada cuesta 100 dirhams, casi 10 euros
Le Jardin Secret fue construido en el siglo XVI. Desde ese momento, ha sido destruido, reconstruido, abandonado y restaurado, hasta conformar lo que es hoy, un jardín de estilo árabe con plantas exóticas, pérgolas para descansar y un mini estanque.
Es un jardín compuesto de dos pequeñas parcelas. En mi opinión, no es nada espectacular y muy pequeño, hay varios rincones instagrameables, y lo curioso reside en que está oculto por los muros de la propiedad. Poco más.
Si la entrada costase la mitad o menos te diría que pases y le dediques unos minutos, pero a ese precio… No sé, haz lo que tu veas con tu dinero.
Para jardines los Jardines Majorelle que por 170 dhs sí vas visitar unos jardines maravillosos.
14. Persigue el sol desde las alturas con la naturaleza de fondo
Si no le temes a las alturas, no te importa madrugar y puedes gastarte entre 200 € y 450 €, podrías reservar un paseo de una hora en un globo aerostático (en especial si viajas a Marrakech en los meses de primavera o verano).
La mayoría de los vuelos en globo salen del Palmeraie, aunque los puntos de encuentro suelen estar en lugares céntricos, como la Medina.
Te recomiendo esta actividad si te gusta la naturaleza, quieres otra perspectiva de los pueblitos de la zona y tienes tiempo de sobra. Si bien el vuelo no dura demasiado, se pierden de 2-3 horas entre traslados y preparativos.
Mira condiciones y precios aquí.
15. Maravíllate con la decoración de la Madrasa Ben Youssef

Entre zocos y callejuelas, encontrarás uno de los lugares más populares para ver en Marrakech: la Madrasa Ben Youssef.
«Madrasa» significa escuela, en este caso, del Corán. La de Ben Youssef es una de las más antiguas, y antes de dejar de funcionar como tal en el año 1960 era la más importante y grande de Marruecos.
La escuela musulmana fue fundada en el siglo XIV por el sultán meriní Abou al Hasan para educar a cientos de estudiantes, algunos de los cuales dormían en alguno de sus 130 dormitorios.
Dejando de lado su importancia cultural y educativa, la Madrasa Ben Youssef es una auténtica joya. Pese a haber sido reformada, conserva sus antiguos techos de cedro, muros tallados y complejos azulejos, siendo un hermoso estandarte de la arquitectura morisca.
La entrada para extranjeros cuesta 50 dirhams (menos de 5 €).
16. Levanta el ánimo y recarga energías en un hammam
Una de las experiencias que puedes hacer en Marrakech tras un largo día de visitas y patear la medina es disfrutar de un hammam. Ideal para relajarse y recargar energías.
Hay varias experiencias para elegir, desde la más básica, que incluye el baño de vapor y un chapuzón refrescante, hasta otras más reparadoras, con mascarillas de cosmética natural, exfoliación manual y un masaje con aceites esenciales.
Marrakech está lleno de baños turcos de diferentes categorías. Incluso algunos hoteles, como Es Saadi y La Mamounia para los que buscan el lujo máximo, tienen su hammām. Si tu alojamiento no ofrece esta experiencia, puedes ir al Hamman de la Rose o al Royal Mansour.
Realmente lo tendrás fácil para disfrutar de la experiencia del hammam. Aún así si no quieres complicarte la vida organizando una vez estés allí, puedes reservar una sesión aquí.
No te olvides de preguntar por el horario, hay horas exclusivas para los hombres y otras para mujeres.
17. Tumbas Saadíes

Creadas en el siglo XVI, en principio, para el sultanato y sus familias, este complejo funerario cuenta con más de 160 tumbas. Hoy en día, se pueden visitar salas como el mausoleo, la sala de oraciones, la sala de los tres nichos o la sala de las doce columnas entre otras.
Estas tumbas se encuentran al lado de la Mezquita Moulay El Yazid, y se accede a ellas por un pasadizo estrecho algo escondido.
18. Aprende cómo se trabaja el cuero en las tanneries
En Marrakech, las curtidurías o tanneries no son una atracción turística tan popular como en Fez. Aún así, vale la pena acercarse a alguna de ellas.
Y es que en la antigua Ciudad Roja se sigue trabajando el cuero como hace siglos. Y créeme, después de comprobar lo laborioso del proceso, verás tus bolsos y accesorios de cuero con otros ojos.
Cuando llegues al barrio de los curtidores, alguien te explicará el paso a paso previo al teñido, desde cómo se trata la piel recién obtenida con cal viva hasta por qué usan excremento de aves para eliminar los malos olores.
Además, verás el teñido del cuero al aire libre. Pese a que suena fácil, no lo es. Se nota a leguas el esfuerzo y la dedicación de la gente, además de la fuerza que se necesita para trabajar el cuero a mano.
Préparate para un olor penetrante y desagradable.
19. Entra en el mundo mágico del Jardín Majorelle

Coge el móvil o prepara tu cámara, porque estás a punto de entrar en uno de los lugares más ‘instagrameables’ y exóticos de la ciudad.
Este jardín botánico, repleto de arroyos, estanques, paredes azul índigo y destellos amarillos, fue creado en 1924 por el artista francés Jacques Majorelle; el artífice de una escena natural que parece sacada de un cuento de hadas.
A lo largo del tiempo, la enorme colección de cactus, palmeras, bambúes, flores y nenúfares, ha pasado de dueño en dueño, llegando a estar en manos del famoso diseñador Yves Saint Laurent.
El Jardín Majorelle abre todos los días hasta las 18:00 horas. Te recomiendo reservar en línea con algo de antelación ya que las entradas suelen agotarse. La entrada cuesta 170 dirhams (casi 16 €).
A diferencia del Jardín Secreto, te puedo asegurar al 100% que el Jardín Majorelle no te va a decepcionar. Pagar el precio de su entrada sí vale la pena. Es un sitio que tienes que ver en Marrakech sí o sí.
Consejo. Si te animas a incluir esta y las dos próximas paradas en tu itinerario, compra una entrada combinada. Por 330 dirhams (unos 31 €) entras al jardín y a los museos Yves Saint Laurent y Bereber.
20. Descubre la historia marroquí en el Museo Bereber
No necesitas ir muy lejos para visitar el Museo Bereber ya que está en el mismo recinto de los Jardines Majorelle. Simplemente, recorre los bosques de bambú hasta llegar al antiguo estudio de arte de Jacques Majorelle.
Lo reconocerás por su bonita fachada de color azul cobalto.
La exposición se divide en cuatro salas y rinde culto a la rica historia de las tribus marroquíes. Se trata de una colección variada de cestería artesanal, textiles propios del lugar, joyería, marroquinería y filigrana. Hay más de 600 objetos en total.
Para una experiencia más inmersiva, se instauró una especie de tour audiovisual. En mi opinión, hay museos más interesantes en Marrakech. No obstante, merece la pena verlo si planeas una visita a los jardines y vas a visitar también el Museo Yves Saint Laurent.
Recuerda: Hay un billete que combina la entrada a estos tres sitios.
21. Escapa de la ciudad y relájate junto al mar
¿Cómo hacerlo? Haciendo una excursión de un día a Essaouira, donde podrás practicar surf, tomar sol en la playa, montar a caballo y conocer algunos lugares de interés, como:
- la Medina de la ciudad portuaria, Patrimonio de la Humanidad, y
- la fortificación Sqala du Port (o si eres fanático de Juego de tronos, la Bahía de los Esclavos).
Y ya que estás por estos lares, aprovecha para comer algo distinto, como una harira casera —una especie de sopa marroquí con lentejas, garbanzos, carne, tomates y especias—, pescados y mariscos, ¡muchos mariscos a buen precio!
Lo ideal es que te quedes al menos una noche en la ciudad, pero también puedes hacer una excursión visitándola por tu cuenta (puedes ir en tren desde Marrakech) o contratando una excursión organizada a Essouira (muy popular).
22. Encuentra tu estilo en el Museo Yves Saint Laurent

Marrakech fue la musa de Yves Saint Laurent durante más de cuarenta años. No es de extrañar que también acoja un museo con su nombre.
El museo alberga una impresionante colección de prendas de ropa, bocetos y complementos de alta costura; además de cientos de libros relacionados con el diseño, la creatividad y la moda.
El museo YSL también destaca por su arquitectura, ya que el edificio fue construido con un estilo marroquí contemporáneo bastante llamativo.
Siendo sincero, no es una visita para todo el mundo. A menos que te guste la moda este museo podría resultarte algo aburrido. Así que si vas algo corto de tiempo y tienes que seleccionar lo que ver en Marrakech me lo pensaría dos veces.
Otra cosa que tampoco te aconsejaría es tomar algo en la cafetería del museo. En Ville Nouvelle hay cafés, obradores y pastelerías de sobra (y a mejor precio).
23. Aprende a preparar varios platos tradicionales
Explorar un destino turístico a través de su gastronomía para mí es esencial. Hay quienes van más allá de simplemente descubrirla en restaurantes y apuestan por tomar clases de cocina.
Si tienes tiempo de sobras que sepas que hay varias escuelas donde puedes tomar clases de cocina. Algunas de estas escuelas, como las de Souk Cucine y Farm to Table, incluyen la ida a un zoco para elegir y comprar los ingredientes, y duran medio día.
En cuanto a precios, hay variedad. Por lo general, cuestan entre 30 € y 75 €.
24. Compras, comida internacional y vida nocturna en el barrio Gueliz

Gueliz, también conocido como la Ville Nouvelle, es uno de los barrios más nuevos y vibrantes de Marrakech. Date tu tiempo para pasear por sus calles, disfrutar de sus tiendas, restaurantes y cafeterías.
No pierdas detalle de las numerosas muestras de art déco de principios de los 30 que irás viendo en sus calles.
¿Qué hacer aquí, además de contemplar la arquitectura contemporánea? Puedes comer en un restaurante de moda en la Rue de la Liberté, refrescarte con una cerveza, comprar en boutiques de lujo, o hacer un pequeño coffee break.
No dejes de probar las exquisiteces de la Patisserie Al Jawda, especialment sus cornes de gazelle. No vayas si no estás dispuesto a comer sin remordimientos, porque la variedad de pasteles, bombones, pastas de té y postres marroquíes es para morirse.
Hay otros lugares que son ideales para tomar un merecido descanso. Te recomiendo el Grand Café de la Poste; un bistró con más de cien años de historia.
Y si buscas disfrutar de un buen café o té marroquí, ve a la terraza de Les Negociants. Esta cafetería modernista ofrece las mejores vistas del barrio, además de infusiones de calidad.
Lo ideal es que el mismo día que vayas a visitar los Jardines Majorelle, antes o después le dediques a Gueliz algo de tiempo. Puedes ir en taxi hasta la Plaza Gueliz y de ahí ir caminando hasta los jardines.
Yo agradecí mucho el tiempo que pasé en esta zona, sobre todo para cambiar de tanto restaurante de comida marroquí, que al final se te hace algo pesada. Comí en uno de los muchos restaurantes italianos que hay, y la comida me supo a gloria bendita.
Uno de los puntos fuertes de este barrio es precisamente la variedad de diferentes cocinas internacionales (incluso asiáticas) que hay.
25. …Y al anochecer, prepárate para salir de fiesta
Aunque puedes encontrar locales en los alrededores de la Medina que cobran vidilla cuando cae la tarde (nunca dentro, o al menos que yo tenga conocimiento de ello), para salir de fiesta tendrás que moverte a otros barrios como Gueliz o Hivernage.
Cuando de salir de fiesta se trata, hay para todos los gustos, desde clubes de jazz —como Le Bistro Arabe— hasta discotecas con cócteles, música y espectáculos.
Pese a que no hay un código de vestimenta oficial, lo más recomendable es que los hombres lleven una camisa y pantalones de vestir (si vas con vaqueros puedes tener problemas para entrar en los clubs más exclusivos).
Las mujeres pueden usar cualquier cosa con tal de que se vean mínimamente arregladas.
¿Cuáles son las discotecas más famosas de Marrakech? Theatro es de otro mundo pero algo caro y se llena hasta la bandera, tanto que apenas hay espacio para bailar. Otros sitios de referencia son 555 Famous Club, Babouchka y Montecristo.
Información adicional. Por lo general, las discotecas en Marrakech cobran de 10-20 € solo para entrar.
26. Visita el MACMA
Si te encantó la Casa de la Fotografía —o no pudiste ir por falta de tiempo— y estás por los alrededores de la Rue Yougoslavie, cerca de la Plaza Gueliz, visita el Museo de Arte y Cultura (MACMA).
No es muy grande, se recorre en una hora o menos, y tiene de todo un poco: pintura, escultura y fotografía.
27. Los Jardines de la Menara
Este espacio, que data del siglo XVIII, solía ser un olivar con un estanque inmenso (bueno, todavía lo es). Se dice que los Jardines de la Menara eran el parque más romántico de la época.
Así que, después de pasear un rato, escoge un olivo, saca tu mantel, sirve unos aperitivos y celebra un pícnic marroquí o simplemente pasea por el parque y relájate.
28. Reserva una excursión al desierto

Las excursiones o tours a los desiertos cercanos son de medio día o de un día completo, e incluyen una o dos comidas, y todas las bebidas. También suelen incluir actividades como paseos en todoterreno, en quad,o en camello.
Estas excursiones cortas suelen tener como destino el desierto de Agafay, con sus dunas de roca y una hermosa panorámica de las montañas.
Hay bastantes tipos de excursiones a este desierto como la típica excursión de un día completo, excursión de noche en el desierto, o cena con espectáculo en el desierto de Agafay.
Ahora bien, si tienes tiempo ya que las excursiones suelen durar 3 días y 2 noches, te recomiendo que reserves la excursión al desierto de Merzouga.
A diferencia del desierto de Agafay, en el de Merzouga las dunas son de arena fina. El paisaje es simplemente alucinante.
La excursión te lleva por diferentes lugares como la Kasbah Ait Ben Haddou, Ouarzazate, o el Valle del Dades, y duermes en haimas en el desierto.
Yo hice esta excursión y para mí es sin lugar a dudas una de las mejores, sino la mejor, experiencia de todo viaje a Marruecos.
Consejo. Si optas por la excursión al desierto de Merzouga el desplazamiento hasta el campamento de las jaimas se hace en camello. A la vuelta puedes, pagando un extra, volver en quad.
Yo lo hice así y conducir por las dunas es una auténtica pasada. Además te ahorras el viaje de vuelta en camello que para ir está muy bien, pero para volver se hace un pelín pesado.
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29. Si tienes tiempo, acércate a las Cascadas de Ouzoud
Pero solo si tu itinerario lo permite. Las escapadas a las Cascadas de Ouzoud suelen durar 10-12 horas. Solo el trayecto de ida, demora unas tres horas. Aún así es una de las excursiones más populares desde Marrakech.
¿Y qué tal el lugar? Pues para que te hagas una idea estas son las cascadas más famosas de todo el país y están rodeadas de un paisaje verde y exuberante.
El salto más alto tiene un poco más de 100 metros de caída, y sus aguas nacen en el Alto Atlas. Relájate escuchando el sonido del agua, aprovecha para darte un chapuzón y vive una experiencia diferente.
Durante el trayecto, tendrás la oportunidad de ver cómo se vive fuera de la ciudad.
Más información. Las excursiones a las Cascadas de Ouzoud suelen tener varios precios, pero yo no pagaría más de 30-40 €.
30. Visita las ciudades fortificadas de Ait Ben Haddou y Ouarzazate

Al sur de la Ciudad Roja, cruzando las montañas y el puerto de Tizi-N-Tichka, encontrarás varias kasbah imponentes y de suma importancia histórica y cultural como las de Ait Ben Haddou y la de Taourirt en la ciudad de Ouarzazate.
Son fortificaciones bereberes que merecen muchísimo la pena visitar. Yo las visité como parte de una excursión al desierto de 3 días y dos noches. Sin embargo, también tienes la opción de contratar una excursión organizada para ver ambas kasbah.
No te las pierdas porque es una visita que realmente vale mucho la pena, tanto como para estar entre los imprescindibles que ver en Marruecos.
La kasbah de Ait Ben Haddou es probablemente la ciudad fortificada bereber más espectacular y famosa de Marruecos. Es de película. De hecho ha sido el escenario de películas como Gladiator, Lawrence de Arabia o La Momia. Yo flipé mucho con esta visita.
Por su parte Ouarzazate tiene la kasbah de Taourirt, también muy interesante y frente a la cual hay un Museo del Cine. Presta atención a la decoración de los muros, visita la plaza de Al Mouhidine, piérdete por sus callejuelas y pasa por el centro artesanal.
Ah, y si pensabas comprar artesanías, hazlo en Ouarzazate: te saldrá mucho más barato que en Marrakech.
31. Adéntrate en Mellah, el antiguo barrio judío de la ciudad
El Mellah fue construido por el sultanato saadí para recibir a los judíos que huían de la península ibérica en el siglo XVI. En sus inicios, fue el barrio judío más importante de todo Marruecos, y llegó a albergar a más de 15 000 habitantes.
Este barrio fue, desde el comienzo, una pequeña ciudad, con sus propios lugares de culto, puestos de comida, mercados y sinagogas. Aunque ha sido restaurado con el pasar de los años, aún conserva su encanto, con sus callejuelas y sus sitios de interés.
De esta zona, te recomiendo visitar los puntos más emblemáticos, como la sinagoga (Slat Al Azama), el Cementerio Judío y la Place des Ferblantiers (la plaza del pueblo).
Es una visita que debes hacer en el momento en el que visites la Kasbah y sus sitios de interés como las tumbas Saadíes o el Palacio el Badi, ya que las dos zonas son contiguas.
32. Museo de Marrakech

Este es otro de los museos que hay que ver en Marrakech. Sus exposiciones no son espectaculares, pero vale la pena visitar el edificio que lo acoge por su arquitectura.
El edificio, antiguo palacio Mnebhi, es un palacio del siglo XIX con un bonito patio interior, fuentes, mosaicos y demás elementos arquitectónicos típicos.
Las exposiciones exhiben una colección de joyas bereberes, armas, cerámica, joyas bereberes, utensilios varios, textiles y otros objetos tradicionales de la cultura marroquí.
La entrada cuesta 70 dirhams.
33. Admira la majestuosa Puerta de Bab Agnaou
La medina es un espacio amurallado, donde gran parte de las antiguas murallas todavía están en pie. De entre todas las puertas de entrada, la Puerta de Bab Agnaou es probablemente la más majestuosa.
Podrás visitarla cuando vayas a ver la Kasbah de Marrakech. Frente a esta puerta se encuentra el palacio real de Marrakech que como sucede con otros del país está cerrado al público.
34. Cena con espectáculo

Disfrutar de una cena con espectáculo es un planazo en Marrakech. Hay varios restaurantes que proponen este combo. Al que yo fuí y que recomiendo totalmente es el Dar Essalam.
Este bonito restaurante con la típica arquitectura y decoración de los riads más lujosos de Marrakech estaba muy cerca del riad en el que me alojé, el Riad Manisa.
Reservé la mesa que quise en la sala principal directamente en persona para la noche siguiente. La comida está buena y el espectáculo es divertido e interesante. Todo ello a un precio muy razonable.
Yo pasé directamente por el sitio para reservar pero también puedes hacerlo online aquí.
Otras opciones de cena con espectáculo en Marrakech que puedes reservar por internet:
- Paseo en camello por el desierto con cena y espectáculo
- Cena y espectáculo de fantasía en Chez Ali
- Cena con espectáculo en el desierto de Afgay
35. Actividades al aire libre en el Palmeral
Este palmeral está situado a pocos kilómetros del centro de Marrakech. Con sus más de 10.000 palmeras es una zona en la que han proliferado resorts y complejos de apartamentos de lujo.
Es un ecosistema natural, hoy en día protegido, en el que se realizan muchas actividades al aire libre como paseos en camello, quads, o buggys.
Es otra visita que hacer en Marrakech si tienes tiempo de sobra, como mínimo más de 2 días.
Vas a encontrar muchas excursiones y actividades organizadas en el Palmeral. Un ejemplo es esta excursión que incluye tour en quad y paseo en camello.