36 cosas qué hacer en París

Qué hacer en París

París, la Ciudad de la Luz, es una de esas ciudades especiales donde, por muchas veces que viajes, siempre encontrarás algo nuevo para ver o hacer. La cantidad de planes que ofrece es casi inagotable, aunque siempre hay algunos imprescindibles que sobresalen muy por encima de los demás.

Los planes más interesantes que hacer en París

La capital de Francia tiene tal oferta de actividades que se podría hacer una lista casi infinita de las cosas que hay que hacer en París. Lo más normal es que en tu primer viaje te veas obligado a seleccionar algunas de ellos por falta de tiempo. A continuación encontrarás sugerencias de lo que debes intentar priorizar en tu primera visita a esta ciudad.

1. Visita la Torre Eiffel

Torre Eiffel

Es difícil imaginarse una visita a París que no contenga una paradita en la Torre Eiffel. Esta construcción, que se ha convertido en el auténtico símbolo de la capital francesa, está hecha enteramente de hierro y fue durante 41 años la más alta de todo el mundo. Aún hoy con sus 324 metros de altura sigue siendo imponente.

La espectacularidad de su arquitectura, su encanto y el simbolismo que tiene hacen de ella una visita obligatoria. Como curiosidad hay que indicar que durante años ha sido usada para múltiples funciones como antena de telecomunicaciones o punto de observación para el ejército francés. Todo ello puede descubrirse en las muchas visitas guiadas que se ofrecen a la torre, un plan que no hay que dejar de hacer en París.

2. Descansar en el Campo de Marte

Justo a los pies de la Torre Eiffel se abre este jardín muy frecuentado tanto por los parisinos como por viajeros. Su origen hay que buscarlo en el siglo XVIII, momento en el que se creó la Escuela Militar y en el que la explanada, ocupada por los actuales jardines, servía como lugar de maniobras.

El sitio ha visto sucederse algunos momentos históricos como los fusilamientos del 17 de junio de 1791 y varios ajusticiamientos por guillotina. En la actualidad es un lugar de referencia y un sitio perfecto en el que disfrutar tranquilamente de la Torre Eiffel.

3. Ver la ciudad desde un crucero por el Sena

Río Sena

El río Sena es omnipresente en toda la ciudad. Recorre desde los barrios más periféricos hasta los que concentran gran parte de los monumentos que dan fama a París. Así, no es extraño ver a muchos barcos surcando sus aguas, una oportunidad única para contemplar de una forma completamente diferente la silueta de lugares como el Louvre, Notre Dame o la misma Torre Eiffel.

Los Bateaux son los barcos encargados de realizar la travesía, en algunos incluso se ofrecen cenas, y suelen partir de un embarcadero cercano al Campo de Marte, un plan ideal para descubrir la ciudad tanto de día como de noche.

4. Entrar en Notre Dame

Notre Dame

Puede que sea una de las catedrales más famosas del mundo y, por supuesto, es uno de los edificios más importantes de París. Su construcción comenzó en el 1163 y está emplazada en la pequeña isla de la Cité en pleno corazón histórico de la ciudad.

Sus tres enormes puertas, las dos torres o el estilo gótico tanto del interior como del exterior hacen de este templo una visita más que obligada para todo el que se detenga en París. Una curiosidad: si te decides a realizar una visita guiada no te pierdas la oportunidad de admirar las gárgolas de las torres.

5. Desayunar un típico croissant parisino

Cosas que hacer en París

Puede que el hojaldre y la mantequilla nunca se hayan combinado de una forma más exquisita que como los hacen con el típico croissant francés. Ideal para desayunar o para merendar, la presencia de estos pequeños bollos en todos los bares y cafés de la Ciudad de las Luces debería llevarte a probarlos acompañados de un buen café.

Uno de los lugares más recomendados para probar esta pequeña delicia es Boulangerie-Pâtisserie Schou, un lugar que se encuentra a un paseo de la Torre Eiffel.

6. Encontrarse con el antiguo Egipto en el centro de París

En plena plaza de la Concordia se encuentra un obelisco procedente del templo de Luxor,
con más de 3000 años de antigüedad. Llegó a París en el año 1834 en piezas, por lo que tuvo que ser completamente montado de nuevo. Su superficie está llena de jeroglíficos y aún hoy el gobierno de Egipto sigue reclamando su devolución, aunque el monumento llegó a Francia como un regalo.

7. Perder la noción del tiempo en el Louvre

Museo del Louvre

París es ciudad de museos pero si hay uno que sobresale por encima de todos los demás ese es el Louvre. Es el museo de bellas artes más visitado del mundo. Con esta carta de presentación no hay duda que visitarlo es una de las cosas que tienes que hacer en París.

El espectáculo comienza por el mismo edificio, y es que este museo ocupa el antiguo Palacio Real, por lo que el lujo de sus salas y lo peculiar de su construcción ya son aspectos que invitan a la visita. Sin embargo, son obras de arte como La Gioconda, la Venus de Milo o la Victoria Alada de Samotracia las que hacen que este lugar sea único.

8. Tomar algo en el Café Marly

Este es un plan perfecto para descansar pero sin perder de vista el objetivo de disfrutar al máximo de la ciudad. Este establecimiento ofrece una vista perfecta de la enorme pirámide de cristal del Louvre y de los alrededores de este gran espacio, por lo que disfrutarlo es una buena forma de fascinarse con la magia del edificio.

9. Descubrir el subsuelo de París

Catacumbas de París

París está llena de misterios y uno que no deja nunca de sorprender es el que se esconde bajo el asfalto de la ciudad. Las catacumbas de París, de las que pueden visitarse grandes tramos, son los antiguos túneles de las minas de piedra caliza que usaban los romanos.

En el siglo XVIII se convirtieron en cementerio. Paredes llenas de huesos y calaveras, antiguas inscripciones y un ambiente sobrecogedor y algo tétrico hacen aconsejable su visita.

10. Acércate a la Place des Vosges, la plaza más antigua de París

No es un lugar tan frecuentado como otros muchos, pero se trata de la primera plaza que tuvo la ciudad de París. Su completa simetría, el espacio mide 140×140 metros, es todo un avance de la forma en la que se construirían las ciudades en posteriores siglos. Además, en la misma plaza se encuentra la casa de Victor Hugo perfectamente conservada, una visita turística de gran valor e interés.

11. De tiendas en las Galerías Lafayette

Galerías Lafayette

Estos grandes almacenes reciben cada año a unos 20 millones de visitantes. ¿Por qué? Pues porque se trata de uno de los centros comerciales más grandes de Europa, porque acoge las marcas más lujosas y exclusivas del mercado, y por su espectacular cúpula que hacen de estas galerías que llevan en activo desde 1893 uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad.

12. Las vistas desde la Torre Montparnasse

Se trata de un rascacielos ubicado en Montparnasse. Su construcción no estuvo exenta de polémica, ya que muchos ciudadanos decían que rompía el encanto de la ciudad. La verdad es que es un mamotreto bastante feo.

Eso sí, las vistas que se pueden contemplar desde su azotea son algo a lo que no se debe renunciar, y es que la panorámica desde aquí es la mejor que se puede tener. Si dispones de la Paris Pass podrás visitarla sin pagar entrada.

Algunos parisinos con bastante sentido del humor dicen que las vistas son tan buenas porque no se ve la propia Torre Montparnasse… Con todo, un lugar que no hay que perderse.

13. La vida nocturna del Barrio Latino

Otra de las cosas que hay que hacer en París es salir de marcha, y que mejor zona que el Barrio Latino. Su nombre le viene por la presencia de la antigua universidad y por la cantidad de estudiantes que hablaban latín en sus calles.

Este barrio es el centro de la vida nocturna de París. Acércate de noche y no te faltarán discotecas, y otros muchos establecimientos para salir de copas.

14 Sube a lo alto del Arco del Triunfo

Arco del Triunfo de París

El Arco del Triunfo es otro de los símbolos inconfundibles de París. Se levanta en lo que actualmente es la plaza de Charles de Gaulle en uno de los extremos de los Campos Elíseos. Fue construido por orden de Napoleón Bonaparte para celebrar la batalla de Austerlitz.

Alegorías de la Paz, el Triunfo y la Resistencia adornan algunas de sus paredes mientras que a sus pies se puede encontrar la Tumba al Soldado Desconocido como recuerdo a los caídos en la Primera Guerra Mundial. También se puede subir a su techo para contemplar una panorámica muy buscada de la zona.

15. Para a tomar un crèpe

Aunque ahora sea fácil encontrar estas pequeñas delicias en casi cualquier ciudad del mundo, la verdad es que hay pocos lugares para disfrutar de ellas como se hace en París. Son uno de sus dulces tradicionales y es bastante común encontrar pequeños puestos en los que se sirven con rapidez. Ahora bien, también hay establecimientos míticos como, por ejemplo, Au P’tit Grec, en los alrededores del Panteón.

16. Montarse en el metro

Puede parecer un plan poco atractivo, pero el metro de París tiene su encanto. Su primera línea se abrió en el año de 1900, por lo que la red de ferrocarriles metropolitanos ha visto bastante historia.

Como no podía ser de otra forma, el arte ha dejado su huella en más de una de sus estaciones. Una de las estaciones más bonitas es la de Art et Métiers, y encontrarás en otras muchas muestras del estilo Art Nouveau.

17. Visitar la tumba de Napoleón Bonaparte

Tumba de Napoleón

Si hay un personaje de Francia que ha alcanzado nivel internacional a lo largo de la historia es la figura de Napoleón Bonaparte. Los restos de este emperador que llegó a dominar gran parte de Europa descansan en el Palacio Nacional de los Inválidos en un espectacular sarcófago.

18. Ir a los Inválidos

Ya que se visita la tumba de Napoleón hay que aprovechar la ocasión para descubrir el Palacio Nacional los Inválidos. Construido para servir como residencia de los militares retirados o heridos en batalla, éste es otro de los monumentos que hay que ver en París.

En su interior se encuentran varios espacios de gran interés como el Museo de la Orden de la Liberación, su patio interior o la espectacular cúpula de la iglesia de San Luis de los Inválidos.

19. De compras por los Campos Elíseos

La Avenida de los Campos Elíseos es la principal arteria comercial de la ciudad de París. Su imponente recorrido abarca casi 2 km que unen la Plaza de la Concordia con el Arco del Triunfo. Pasear por esta inmensa avenida es una buena forma de descubrir el París más lujoso y sofisticado.

Firmas como Louis Vuitton, Chanel o Cartier ocupan algunos de los edificios más prestigiosos de esta calle, lo mismo que ciertos cafés que siguen conservando el aire exclusivo de la ciudad. Pasear por los Campos Elíseos es una de las cosas que hay que hacer en París que no hay que perderse de forma alguna.

20. Hacerse una foto con el molino del Moulin Rouge de fondo

Moulin Rouge

París se convirtió a principios del siglo XX en la capital del cabaré. Pese a que este espectáculo ha desaparecido en gran parte del mundo, lo cierto es que la capital francesa sigue conservando alguno de los mejores de todos los tiempos.

Este es el caso del Moulin Rouge, un cabaret que abrió sus puertas en 1889 y que fue construido por el español Josep Oller. Las pinturas de Tolouse-Lautrec dejaron constancia de los años históricos del edificio, algo que aún puede revivirse comprando una entrada y disfrutando del espectáculo que llena el escenario de plumas, tejidos brillantes y una sensualidad muy evocadora.

21. Alucina con las vidrieras de la Sainte Chapelle

Cuando se construyó la Sainte Chapelle se hizo pensando en ella como un lugar destinado a conservar reliquias como la corona de espinas de Jesucristo, parte de su cruz o el hierro de la lanza que le atravesó el costado.

Lo que verdaderamente impresiona del lugar son sus imponentes vidrieras en las que casi no queda lugar para la piedra de las paredes. Así, el espectáculo de luces cuando se está en su interior es sobrecogedor.

Ya sea por el hecho de que esta iglesia alberga algunas de las reliquias más preciadas de la cristiandad o por sus espectaculares vidrieras su visita es otra de las cosas que hay que hacer en París.

22. Cruzar el río Sena por el Puente de Alejandro III

Algunas cosas que hacer en París

Si no es el más bonito (para mí lo es) sí que es uno de los que más miradas atraen. Este puente cruza el Sena desde que terminó de construirse en 1900. Su primera piedra fue colocada por el zar Nicolás II para celebrar la alianza entre Francia y Rusia.

El estilo Beaux Arts se deja ver en las figuras doradas de las ninfas del Sena y de las del Nevá o en los pegasos de bronce, todo un mundo de detalles que tiene que ser visto con atención y, por supuesto, fotografiado al detalle.

23. Descubrir el Panteón

En pleno corazón del barrio latino se levanta uno de los edificios más representativos de la ciudad. Se trata del Panteón, una edificación de estilo neoclásico rematado por una inmensa cúpula que lleva en pie desde 1790.

¿Su misión? Servir de lugar de descanso a los franceses más ilustres de toda la historia. Zola, Voltaire, Rousseau o Marie Curie son solamente algunos de los personajes que descansan aquí, por lo que merece la pena cruzar sus puertas para rendir tributo y disfrutar del edificio en su conjunto.

24. Respira y relájate en el Jardín de las Tullerías o el Jardín de Luxemburgo

París también tiene jardines. El más famoso y céntrico es el Jardín de las Tullerías. Seguro que lo visitarás porque está justo al lado del Louvre. Además también te recomiendo que cuando estés visitando la zona del Panteón te acerques al Jardín de Luxemburgo, personalmente el que más me gusta.

25. La Madeleine, una iglesia en forma de templo griego

Iglesia de la Medeleine

La Iglesia de la Madeleine bien se merece una visita. Es una iglesia atípica. Su estructura es la propia de un templo de la Grecia Antigua. Es bastante curioso encontrarse una iglesia dentro de un edificio así.

26. Entrar en la Ópera Garnier

El Palacio Garnier es un auténtico lujo para los visitantes a la ciudad de París. Se inauguró en 1875 y desde entonces por sus tablas han pasado las mejores compañías del mundo entero. La opulencia y el lujo de la decoración de sus interiores y escaleras hacen de ella una de las visitas que hay que hacer en París. Puede visitarse o, mejor aún, disfrutarse a la par que presencias alguna representación.

27. Comprar un libro en Shakespeare & Co

Se trata de un auténtico santuario para la cultura y de un lugar que ha visto buena parte de la historia de la ciudad. Sus orígenes se encuentran en 1919, momento en el que Sylvia Beach decidió abrir una librería en la que se publicaron obras de la importancia del Ulises de Joyce.

Ésto la convirtió en todo un referente para buena parte de los escritores del mundo. Actualmente sigue abierta, aunque no se encuentra en su sede original. En la actualidad está muy cerca de Notre Dame. Es fundamental entrar en sus estrechos pasillos cargados de libros y rebuscar en sus estantes y con suerte encontrar obras de gran valor.

28. Maravillarse con el Centro Pompidou

Cosas que hacer en París

El Centro Pompidou es toda una referencia en el mundo del arte contemporáneo. Su visita vale mucho la pena. El museo destaca tanto por sus colecciones como por la curiosa arquitectura del edificio.

29. Descubre la cara más popular y cotidiana de París en alguno de sus mercados

Cada vez que visito una capital nueva me gusta entrar en los mercados locales aunque solo sea para darme una vueltecita rápida. Es una buena forma de conocer la parte más desenfadada de las ciudades, y en ocasiones también es una buena ocasión para comer alguna delicatessen local.

Prueba con alguno de los siguientes: Marché Couvert Saint- Quentin, Marché Couvert des Batignolles, Marché Mouffetard, Marché des Enfants Rouges, o el Marché de Saint-Martin.

30. Cruza el Pont des Arts símbolo del amor

El Pont des Arts es famoso por los candados que ponen las parejitas como símbolo de su amor. Esta práctica se ha hecho muy popular y en otros sitios del mundo también se hace

31. Hacer una excursión de un día a Disneyland París

Disneyland París

Si tienes días suficientes, al menos si pasas más de dos días en París, o viajas con niños pasar al menos un día en el parque de atracciones de Disneyland es una de las cosas más divertidas de las que se pueden hacer en París. Si te interesa puedes organizarte el traslado y las entradas en su página oficial:

dos días en París

32. Pasear por Montmartre

Este barrio que ocupa toda una colina es uno de los espacios más interesantes de la ciudad. Especialmente si se tiene en cuenta que fue el centro cultural de París y de su característica bohemia en el siglo XIX.

Por algunos de sus edificios han pasado, vivido o trabajado artistas de la talla de Picasso, Modigliani, Matisse o Van Gogh. Es uno de los barrios por los que más me gusta pasear por sus calles y descubrir sus rincones sin prisa.

33. Contempla la basílica del Sagrado Corazón y siéntate en sus escaleras, las vistas son únicas!!

Sacre Coeur París

Como corona del barrio de Montmartre se alza la espectacular basílica del Sagrado Corazón. Inaugurada en 1919, su construcción se realizó con fondos donados popularmente en exclusiva.

La arquitectura romana y bizantina son las fuentes de inspiración de este edificio, algo que convierte a la basílica en uno de los lugares más peculiares de París y, por lo tanto, en una de las visitas más aconsejables de todas las que se pueden hacer en la capital de Francia.

Una vez la hayas visitado, una de las cosas más populares de las que hay que hacer en París es sentarse en sus escaleras y admirar las espectaculares vistas que se tienen de toda la ciudad. Saborea el momento porque vale la pena.

34. Hazte un retrato en la Place du Tertre

La Place du Tertre, situada en el barrio de Montmartre, es famosa por sus pintores callejeros que se ganan la vida vendiendo sus pinturas y haciendo retratos. Es un buen recuerdo para llevarte de vuelta a casa.

35. Visitar Versalles

Versalles

Si bien es cierto que no se encuentra dentro de la ciudad, el Palacio de Versalles es un lugar que hay que visitar sí o sí. El conjunto formado por jardines y residencias reales está a unos veinte km del centro de la ciudad parisina. Este visita debe figurar en lo más alto de cosas que hay que hacer en París.

Declarado como Patrimonio de la Humanidad es uno de sus principales atractivos turísticos. La Galería de los Espejos, los jardines, la Cámara del Rey o el Gran Trianón son solamente algunos de los rincones de este enorme complejo en el que merece la pena perderse para quedar fascinado con el refinamiento de su arquitectura.

36. Disfrutar del Museo de Orsay

Es uno de los más peculiares de toda la ciudad y es ideal para completar la historia del arte. Es una pinacoteca especializada en obras del s.XIX. Delacroix, Courbet, Monet, Gauguin o Van Gogh son solo algunos de los artistas que tienen obras en este museo.

Además, el museo conserva el espacio de la antigua estación ferroviaria de Orsay, por lo que es uno de los edificios culturales más peculiares de la ciudad y de todo el mundo.

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