Qué hacer en Pekín: 25 planes imprescindibles

Cosas que hacer en Pekín

Plagada de monumentos históricos, lugares de enorme belleza ancestral, una gran animación comercial y muchos atractivos, Pekín es una de las ciudades más interesantes que he podido visitar en mis viajes, sobre todo desde el punto de vista cultural. En este post te sugiero algunos de los planes imprescindibles que hacer en Pekín. Toma buena nota!!

Pekín (o Beijing), ubicada en la zona noreste de China, es la capital de dicho país y una de las ciudades más grandes y pobladas del planeta. Casi 22 millones de personas conviven en una de las megalópolis más interesantes y con más atractivo turístico de todo el mundo.

La capital china es una ciudad de contrastes, en la que se puede observar de primera mano el rápido cambio entre el estilo chino tradicional de vida y la sociedad más moderna, que también arrastra algunos efectos indeseados, como una horrible contaminación del aire que en ocasiones se hace insoportable provocando problemas respiratorios a mucha gente.

Las 25 mejores cosas que hacer en Pekín

1. La imprescindible visita a la Ciudad Prohibida, un inmenso complejo palaciego

La Ciudad Prohibida de Pekín

En pleno centro de la ciudad está el conjunto arquitectónico más famoso: la Ciudad Prohibida. Es, sin duda, la visita más importante de toda la capital china. Se trata de un gigantesco conjunto de casi 1.000 edificios, considerado como Patrimonio de la Humanidad, que ocupa una extensión de 72 hectáreas.

La Ciudad Prohibida fue la residencia oficial para los emperadores chinos durante cerca de 500 años, desde los primeros años del siglo XV. Más de 24 emperadores, durante las dinastías Ming y Qing, acumularon palacios, extensos patios y numerosos pabellones, todos ellos edificados en el particular estilo tradicional chino.

El complejo solo estaba abierto para la corte y sus súbditos y servidores más directos, incluyendo las concubinas imperiales, estando vetado el paso al resto de la población. Hoy permanece abierta al público y su visita es una de las cosas imprescindibles que hay que hacer en Pekín.  Si quieres ahorrarte colas puedes comprar la entrada aquí.

2. Disfrutar de unas vistas espectaculares desde el Parque Jingshan

Al norte de la Ciudad Prohibida, ubicado en lo alto de una colina llamada “del carbón”, se extiende uno de los mejores miradores de la ciudad, el parque Jingshan. Desde aquí se puede divisar toda la impresionante extensión de la Ciudad Prohibida y todo el centro de Pekín.

La colina es artificial, ya que se constituyó por la acumulación de toda la tierra que fue extraída durante la construcción de los fosos de palacio. Entre su paisaje verde se pueden encontrar interesantes pabellones, como el Wancheng Ting.

Si tienes la suerte de subir un día despejado y sin contaminación tendrás una panorámica y una foto realmente memorable. En esos días también es ideal para disfrutar de la puesta de sol.

3. Vagabundea por algún hutong

Hutongs de Pekín

Una de las actividades clásicas que hay que hacer en Pekín es dejarse llevar sin rumbo fijo por las callejuelas típicas de algún hutong. Los hutongs son los tradicionales y ancestrales barrios chinos en los que las viviendas rodeaban a su clásico patio cuadrado interior, mientras que por el exterior estaban valladas, separadas de las demás por estrechas callejuelas.

El casco antiguo de la ciudad todavía conserva algunos hutongs, pero las nuevas tendencias residenciales están acabando con ellos en amplias zonas de la ciudad, como ocurrió durante las labores de construcción de las instalaciones dedicadas a los Juegos Olímpicos de 2008.

4. Toma el té en una casa de té

En tu lista de cosas que hacer en Pekín debes incluir visitar una casa de té. No se trata sólo de tomar el té, se trata de experimentar una elemento único y fascinante de la cultura china. Además de disfrutar de un buen té y de su ceremonia de preparación, también podrás probar algunas especialidades culinarias pequinesas muy sabrosas.

Dos de las mejores casas de té de Pekín, que merecen una visita, son Lao She Teahouse y Sentosa Teahouse. Si estas no te quedan bien ubicadas en tu itinerario no te preocupes. En las inmediaciones de la Torre de la Campana y el Tambor y del lago Houhai encontrarás un buen número que valen la pena.

5. Asistir a la Ópera de Pekín

Qué hacer en Pekín: Ópera China

La ópera china ha sido declarada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, por parte de la UNESCO. Es una manifestación artística muy compleja que combina diferentes disciplinas, como el canto y la recitación, las acrobacias e incluso las artes marciales.

La temática está muy relacionada con la historia y la política utilizando la música para dar ritmo a un espectáculo muy vivo, acompañando la trama teatral. Los actores y las actrices se ajustan a una coreografía muy característica y tanto la indumentaria como los maquillajes son muy vistosos y exagerados.

Reserva tu plaza para asistir a la Ópera de Pekín

6. Descubrir la mayor plaza del mundo, la de Tiananmen

Plaza de Tiananmen

Situada al sur de la Ciudad Prohibida, esta plaza cuyas dimensiones alcanzan los 880 x 500 metros (en total unos 440.000 metros cuadrados) además de estar considerada como la más grande del mundo constituye un escenario de valor histórico incomparable.

Construida en 1949, como parte de los actos de la constitución de la República Popular China, ha sido testigo de importantes acontecimientos. Más recientemente, en 1989, la plaza de Tiananmen fue escenario de unos actos de represión política que dieron la vuelta al mundo entero. 

Toma su nombre de la denominada Puerta de Tiananmen, que da acceso a la Ciudad Prohibida y luce un enorme retrato del mítico líder comunista, Mao Zedong. En el centro de la colosal plaza se alza un obelisco de granito de casi 40 metros de altura, erigido como “Monumento a los héroes del pueblo”.

También se encuentra en este punto el Mausoleo de Mao Zedong, en donde se puede visitar su cuerpo embalsamado, que recibe continuas peregrinaciones y ofrendas de todo tipo.

7. Sal de fiesta por Sanlitun

Sanlitun es la zona para salir de copas y de discotecas por excelencia de Pekín. Es la zona más divertida y más internacional para disfrutar de la vida nocturna de la capital china.

En esta zona se juntan gente local, expatriados y turistas para disfrutar de su abundante oferta de ocio. Bares y discotecas junto a sitios para comer hasta tarde para que el cuerpo aguante. 

Además, muy cerca de Sanlitun hay otra zona popular, sobre todo entre la gente bien de Pekín, con varias discotecas muy populares. Se trata de la zona del Workers Stadium. En las inmediaciones del estadio hay varias discotecas como Vics o Mix entre otras. Desde Sanlitun puedes ir caminando. 

8. Inundarse con el aroma a incienso del Templo de los Lamas

Templo de los lamas de Pekín

Este templo, llamado también Yonghe, es el edificio de carácter budista de mayor importancia en China situado fuera del territorio del Tíbet. Construido como palacio en el año 1694, bajo la dinastía Qing, se convirtió después en un monasterio reservado para los monjes lamas.

Se trata de un complejo formado por diversos edificios tradicionales, adornados con tejados dorados. En su estilo mezcla características tibetanas y chinas. En los patios del templo se distribuyen enormes quemadores de incienso en los que los fieles colocan cientos de varillas. Eso dota al lugar de ese intenso olor a incienso que lo inunda todo

En su mayor edificio, el pabellón Wanfu Ge, se encuentra joya más preciada del templo, la impresionante estatua de Maitreya con una altura de 18 metros. La figura está tallada en madera de sándalo, en una sola pieza.

9. Date un homenaje de pato a la pequinesa y otros platos típicos

Qué hacer en Pekín: comer pato a la pequinesa

Sería impensable visitar Pekín y no comer en cualquiera de sus múltiples restaurantes el plato más conocido de su gastronomía. Este mítico plato de pato asado se sirve en forma de rebanadas y puede ir envuelto en una especie de crepe, mezclado con verduras.

Puedes probarlo tanto en restaurantes de barrio como en los restaurantes más finos donde un chef vestido de blanco, e incluso con un gorrito como en las películas, se te acerca con un carrito sobre el que te desmenuza y corta el pato. Vayas donde vayas lo disfrutarás.

Si el presupuesto no es problema alguno de los sitios más recomendados y conocidos son Deyuan Roast Duck, Da Dong Roast Duck, Duck de Chine o Li Qun.

Otros platos típicos de la comida pequinesa son las empanadillas al vapor llamadas dim sum, la sopa agripicante y el pollo Kung Pao, salteado con cacahuetes y vegetales.

10. Conocer las históricas Torres del Tambor y de la Campana

Volviendo a lo clásico, no podemos olvidarnos de visitar las dos míticas torres del tambor y de la campana, icónicas construcciones que marcaron la historia y el ritmo vital de los habitantes de la ciudad.

Estas torres hicieron en la antigüedad las veces de reloj, marcando con sus sonidos el paso del tiempo, para conocimiento de los ciudadanos. La Torre del Tambor tiene una altura cercana a los 47 metros y todavía hoy se pueden ver los 25 tambores que se utilizaron para marcar las horas.

Situada frente a ella, la Torre de la Campana es un edificio de ladrillo y piedra de casi 48 metros. En la actualidad conserva la enorme campana fabricada en bronce, con 7 metros de altura y un peso cercano a las 63 toneladas. Capaz de emitir un sonido audible a 20 kilómetros de distancia, esta campana estuvo en funcionamiento hasta el año 1924.

11. Explorar el enorme recinto del Palacio de Verano

Qué ver en Pekín: el Palacio de Verano

El Palacio de Verano de Pekín abarca jardines, zonas de bosque y una gran parte del lago Kunming. Situado al norte de Pekín, fue utilizado como residencia imperial y posteriormente como sede del gobierno chino. Es una visita que debe estar en lo más alto de tu lista de cosas que ver en Pekín.

En toda su extensión, de casi 300 hectáreas, integra más de 3.000 edificios y construcciones con la característica arquitectura china. Tiene también un inmenso lago artificial diseñado con forma de melocotón.

Destacan en el conjunto lugares como la Colina de la Longevidad, la Torre de la Fragancia de Buda, el Jardín de la Virtud y la Armonía, la enorme galería cubierta, formada por vigas de madera profusamente decoradas, conocida como Gran Corredor, el puente de los Diecisiete Arcos o el curioso Barco de Mármol.

El recinto es enorme así que más vale que te dejes las prisas en el hotel. Cuenta con que necesitarás al menos una mañana para disfrutarlo.

12. Montar en barca en el Parque Beihai y disfrutar de un paisaje exuberante

Pekín es una gran ciudad con el ajetreo característico de las mismas. Pero, cuenta con hermosos rincones en los que descansar y relajarse con encantadores paisajes naturales. Es el caso del Parque Beihai, uno de los mayores jardines chinos y de los más frecuentados.

El parque cuenta con edificios y lugares de gran interés, como la Dagoba Blanca o los templos budistas de Yong’an y Chanfu. Pero, sin duda lo más destacado es su extenso lago en el que se puede pasear en barca, disfrutando del paisaje y de unos momentos de completo relax.

13. Excursión a la mítica y emblemática Gran Muralla

La Gran Muralla China

La Gran Muralla no pasa por la ciudad de Pekín, pero su cercanía la convierte en un objetivo inevitable para todos los visitantes de la capital china. Esta gran barrera, una de las siete maravillas del mundo, mide casi 9.000 kilómetros de longitud, atravesando todo tipo de territorios.

Su estado de conservación no es demasiado bueno, salvo en algunas zonas, que son las más visitadas y llegan a estar abarrotadas en muchas ocasiones. Una de las zonas más frecuentada es la de Badaling, pues está a menos de 80 kilómetros de Pekín. Este tramo restaurado fue el primero que se abrió para los turistas y ahora recibe millones de visitas.

Más tranquila es la zona montañosa de Mutianyu, a cerca de 90 kilómetros de distancia, dotada de un teleférico y un telesilla, o la de Huanghua Cheng, en un terreno más agreste e irregular, contando incluso con un trozo sumergido para el agua de una presa.

Esta excursión es un imprescindible que hacer en Pekín. Ya la hagas por tu cuenta o contrates un tour privado, no te la pierdas!!! Puedes hacerla por tu cuenta, contratando el transporte, o traslado más guía. Mira precios aquí:

Excursión a la Gran Muralla China

14. Asiste a un espectáculo acrobático en el Teatro Chaoyang

Teatro Chaoyang: Espectáculo Acrobático

La pericia de los acróbatas chinos es mundialmente reconocida. ¿Qué mejor ocasión de comprobarlo que en una visita a Pekín? Los espectáculos acrobáticos que se realizan en el Teatro Chaoyang, un enorme teatro de 3.000 metros cuadrados, son los más famosos de la ciudad.

Si buscas algo que hacer en Pekín para tus noches en la ciudad, este es un buen plan. Seguro que disfrutarás del espectáculo. Mira precios aqui:

Espectáculo acrobático en el Teatro Chaoyang

15. Visitar las cercanas Tumbas de la dinastía Ming

También hace falta desplazarse de Pekín, aunque poco más de 50 kilómetros, para visitar las interesantes tumbas Ming. En este recorrido se reúnen los mausoleos de la mayor parte de los emperadores de esa dinastía, junto con las de algunas emperatrices y cortesanos.

Durante el recorrido se transita por el Camino Sagrado, así como por la denominada Avenida de los Animales. Por este camino se pueden observar diferentes estatuas de mármol representativas de la guardia honorífica del emperador y animales, tanto mitológicos como reales, hasta llegar a la Puerta del Dragón y el Fénix y sus bajorrelieves.

16. Visitar el Templo del Cielo, una maravilla circular

Templo del Cielo de Pekín

Otra de las cosas que hay que ver en Pekín sí o sí es el Templo del Cielo. Este edificio, construido en el siglo XV, es el mayor templo circular de toda China, y está declarado como Patrimonio de la Humanidad.

Su extraordinaria armonía y formas redondeadas, que simbolizan el cielo, se concibieron como una forma de dar gracias a los dioses por las buenas cosechas y agradecer sus frutos.

Actualmente, el templo está rodeado por un agradable parque muy concurrido por los propios pequineses, que lo utilizan para practicar tai chi, jugar a las cartas, bailar o hacer volar cometas por los cielos. Si quieres saltarte colas puedes comprar la entrada en esta web.

17. Ascender a la Torre de la televisión y contemplar Pekín a vista de pájaro

Aunque, si se trata de vistas espectaculares, indudablemente la moderna Torre de la televisión de Pekín es el medio más adecuado para observar toda la ciudad a vista de pájaro, desde una perspectiva de 365º.

Esta gran torre fue construida en 1994 y tiene una altura de 405 metros, aunque gran parte de esa longitud corresponde a la antena. Es el techo de la ciudad y cuenta con varios espacios visitables.

A unos 221 metros de altura dispone de un restaurante giratorio y un poco más arriba (225 metros) tiene una plataforma cubierta y totalmente acristalada para observar la ciudad durante los días de invierno. Para los días de verano se reserva la plataforma superior, descubierta, situada a una altura de 238 metros desde el suelo.

18. Compartir el espíritu olímpico visitando la villa de las Olimpiadas de 2008

Que hacer en Pekín: Visitar la villa olímpica

Los Juegos Olímpicos de 2008 dejaron una huella profunda en la ciudad. No solo en el aspecto físico, en el que se afrontó una gran remodelación urbanística como pasó con las Olimpiadas de Barcelona, sino también en lo más profundo de la sociedad porque China se mostró al mundo con su cara más moderna e innovadora.

Hoy han quedado para ser visitadas edificaciones como el Estadio Nacional de Pekín, con su peculiar forma ovalada de nido de ave, equipado para una completa utilización de la energía solar y reciclado de agua de lluvia para el riego de las instalaciones.

También el Centro Acuático Nacional, con su peculiar aspecto de inmenso cubo de agua, que albergó las competiciones de natación y saltos de trampolín. El mejor momento para visitarla es al atardecer o ya de noche cuando se iluminan los edificios.

19. Conocer el moderno Distrito de Arte 798

El enorme salto a la modernidad emprendido por la sociedad china se pone de manifiesto en los nuevos barrios, como el Distrito de Arte 798. En este distrito se reúnen una gran parte de las tiendas de arte de Pekín y los estudios de diseño más avanzado.

Considerado como la zona más bohemia de la capital china, el Distrito de Arte 798 acoge una mezcla de arquitectura y arte contemporáneo, junto con edificaciones de carácter histórico. Es una visita muy interesante para conocer los nuevos derroteros por los que camina la sociedad china y sus expresiones artísticas más novedosas.

20. Ver algún espectáculo clásico de Kung Fu

Espectáculo de Kung Fu

Se trata de una de las artes marciales de origen chino más conocidas a nivel internacional. Durante más de 1.500 años, los monjes shaolin han perfeccionado los impresionantes movimientos de esta disciplina.

En el Teatro Rojo de Pekín se puede contemplar uno de estos espectáculos, que se sigue representando desde hace años. El espectáculo, denominado “La leyenda del Kung Fu”, reúne a una selección de participantes procedentes de toda China, que combinan los bailes con las acrobacias, en un escenario muy cuidado y marcado por los efectos especiales.

Reserva tu entrada para un show de Kung Fu

21. Admirar a los icónicos osos pandas en el Zoo de Pekín

Es tradicional visitar reservas como la de Chengdu, en el centro de China, para observar a los osos panda en una situación de semi-libertad. Existen muy pocos lugares en los que sea posible disfrutar de estos animales tan escasos.

Sin embargo, para aquellos que no han podido realizar la visita, el Zoológico de Pekín les permite contemplar una buena colección de ellos, junto con muchas otras especies autóctonas del país. Este Zoo fue fundado en el año 1906 y cuenta actualmente con casi 15.000 animales de muy diversas especies.

Ir al Zoo a ver los osos pandas es una de las actividades más populares que hacer en Pekín con niños.

22. Comer insectos en el original mercado nocturno de Wangfujing

Se puede hablar de Wangfujing como una de las principales calles comerciales de Pekín. Concentra un buen número de centros comerciales, tiendas de todo tipo y restaurantes de las cadenas de comida más conocidas. Pero, además, en una de las calles que la atraviesan, en la de Donghuamen, se desarrolla un peculiar mercado nocturno.

En este mercado se establecen decenas de pequeños puestos que ofrecen una comida muy particular. Se pueden encontrar desde brochetas de caballitos y estrellas de mar hasta platos de escorpiones, cucarachas o arañas. Si quieres probar algunas de las “delicias” más raras de la gastronomía china date un paseo por este exótico mercado.

23. Regatear hasta la extenuación en el mercado de la Seda Xiushui

Mercado de la Seda Xiushui

En China el regateo es todo un arte y una disciplina inevitable de practicar si se quiere comprar en ciertos lugares. Eso ocurre en el que probablemente sea el mercadillo más conocido de Pekín, el Mercado de la Seda Xiushui.

Estamos ante un enorme centro comercial dotado de cinco plantas en las que se distribuyen más de 1.700 puestos con todo tipo de artículos. Aparte de prendas de seda a precios muy interesantes, predominan los productos de imitación de las principales marcas de ropa, bolsos, relojes y un sinfín de artículos.

El regateo es absolutamente imprescindible, porque los precios no son fijos y los comerciantes suelen pedir de primeras una cantidad desmesurada, mucho más de lo que están dispuestos a aceptar por la venta del producto.

El nivel de la calidad de los productos es muy variable. Desde cosas con buenos acabados hasta productos que no te durarán más de dos días. Ahí compré una mochila pequeña, copia de una conocida marca, que a los tres días se deshilachó y se le cayeron las asas. Otras cosas me salieron más o menos bien.

24. Houhai, un hermoso lago con gran animación

Esta zona es una de las que más me gustan y de las más recomendables para alojarse en Pekín. Además de la gran cantidad de cosas que hay que ver en sus inmediaciones, es una zona con mucha animación. Alrededor del lago y en sus cercanías hay un buen número de casas de té, cafeterías, restaurantes, y bares con música y vistas al lago para tomarse una copa de noche.

El gran lago Houhai ofrece todos los atractivos para pasar un buen día paseando por sus alrededores y visitando la cercana zona de hutongs o de navegando a bordo de sus barquitos de alquiler. Durante el día, las inmediaciones del lago Houhai representan uno de los lugares más tranquilos y agradables de todo Pekín.

Sin embargo, durante la noche todo cobra nueva vida y se convierte en una zona con mucha animación y una gran oferta de ocio y restaurantes muy variados. Es uno de mis sitios preferidos para pasear al atardecer, salir a cenar, y tomar después una copa en alguna de sus terrazas.

25. Coincidir con alguna fiesta típica en Pekín, como el Año Nuevo Chino

La temporada de fiestas en Pekín comienza con el Año Nuevo chino y puede ser una buena idea hacer coincidir el viaje con esas fechas para vivir el sabor típico de esta festividad en toda la ciudad.

También conocida como Festival de la Primavera, es una fiesta importante en Pekín y coincide con el primer día del primer mes según el calendario lunar. Traducido a nuestro calendario, esa fecha varía, pero siempre se encuentra en el intervalo entre 21 de enero y 20 de febrero.

Las celebraciones duran 15 días, finalizando con su famosa fiesta de las linternas o de los faroles y con la danza del dragón.

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