
Colombia es uno de los destinos más diversos y encantadores de Sudamérica. Ofrece ciudades apasionantes como Bogotá, Medellín y Cartagena, pueblos coloniales llenos de historia, y paisajes naturales que van desde selvas y volcanes hasta playas caribeñas.
Es un país que cuando lo visité me sorprendió muchísimo, y para bien. La verdad es que no me esperaba tanto. Me habían hablado muy bien, pero la realidad superó ampliamente mis expectativas.
Lo que destacaría del país es que tiene de todo y para todos, y además de forma espectacular. Es un destino completísimo, que se amolda a todo tipo de viajeros y que te ofrece un amplio abanico de experiencias únicas.
Si planeas visitar este país echa un vistazo a este itinerario para visitar Colombia en tres semanas. Yo pasé casi un mes recorriendo el país, y este itinerario está basado en mi ruta con algunos retoques para optimizar tu tiempo y que no te pierdas nada de lo más importante.
En este post te sugiero los 20 destinos más importantes que hay que ver en Colombia bajo mi punto de vista. Sé que me dejo otros que valen mucho la pena. Realmente el país ofrece mucho y esta lista podría ser interminable.
En cualquier caso, si quieres sugerir algunos más, hazlo en los comentarios.
Bueno vamos allá… Estos son algunos de los mejores destinos que hay que visitar en Colombia:
Qué ver en Colombia: los mejores destinos
1. Cartagena de Indias, joya colonial frente al mar Caribe

Si me preguntas cuál es el destino de Colombia que no me perdería bajo ningún concepto, te diría sin lugar a dudas que es Cartagena de Indias.
Es una ciudad colonial, la más importante y bella del país, que combina cultura, historia y hermosos paisajes tropicales.
Esta ciudad me fascinó, tanto de día como de noche, y volvería una y mil veces.
Es imprescindible recorrer su centro histórico amurallado, declarado Patrimonio de la Humanidad, paseando por sus calles empedradas, observando los balcones repletos de flores y la arquitectura colonial de plazas como la de la Aduana y Santo Domingo.
Sus siglos de historia se evidencian en monumentos como el Castillo de San Felipe de Barajas (una de las fortalezas más grandes de todo latinoamérica), la torre del Reloj o el convento de San Pedro Claver.
Otros atractivos turísticos destacados son la Plaza de San Pedro Claver, la Plaza de los Coches, el Teatro Heredia, el Palacio de la Inquisición, el cerro de la Popa, el Parque Simón Bolívar, la Catedral Santa Catalina de Alejandría y barrios con encanto como como San Diego o Getsemaní, cara bohemia de la ciudad, rico en arte urbano, terrazas y una animada vida nocturna.
Una excelente forma de recorrer su casco antiguo es apuntarse a este free tour, que realiza una visita guiada por lugares tan emblemáticos de la ciudad.
Cartagena, con un clima cálido continuo para disfrutar, también ofrece playas, excursiones cercanas que valen mucho la pena como el volcán del Totumo o las Islas del Rosario, y una deliciosa gastronomía caribeña, con sus deliciosos ceviches y arepas de huevo.
Además, tiene playas en la misma ciudad. Sin embargo, aunque cumplen su función, para mí son poco atractivas. Tal vez sea lo único menos espectacular de la ciudad. Si quieres playas mucho más bonitas, hay otras cercanas como las Islas del Rosario o Isla Barú.
Hay mucho que ver y hacer en Cartagena de Indias durante el día, pero también de noche. Esta ciudad es de las más animadas y divertidas del país cuando se pone el sol.
Si visitas Colombia, Cartagena es el destino número 1, el lugar que debe figurar sí o sí en tu itinerario de viaje.
2. Bogotá, historia colonial y arte moderno a más de 2.600 metros de altura

La capital colombiana es una ciudad muy dinámica, en la que su carácter moderno no ha enterrado su dilatada historia y pasión artística.
Urbanizada a más de 2.600 metros de altitud, el corazón histórico de Bogotá es el barrio de La Candelaria, un típico entorno de arquitectura colonial con calles empedradas y museos tan interesantes como el Museo del Oro o el Museo de Botero, que exhibe obras del famoso artista colombiano.
Para conocer Bogotá de primera mano, es muy recomendable escoger un free tour como este, que ofrece una instructiva visita guiada desde el citado museo del Oro, recorriendo lugares emblemáticos como la plazoleta del Rosario, la Plaza de Bolívar, el Capitolio Nacional y la Catedral Primada, para finalizar en el centro cultural Gabriel García Márquez.
Imprescindible visitar otro de los lugares emblemáticos de la capital colombiana como el Chorro de Quevedo, considerado origen de la ciudad, así como el cerro de Monserrate, excelente mirador al que se puede acceder en teleférico.
El pasado colonial ofrece se hace muy patente con monumentos como la Iglesia de San Francisco, la más antigua de la ciudad o el Museo Santa Clara, adornado con un barroco deslumbrante.
Bogotá es un destino que te gustará más o menos, que repetirás o no. Aún así, es un destino imprescindible que hay que ver en Colombia si es tu primera vez en el país.
Entre las experiencias que más recuerdo figuran la visita al Museo del Oro, tengo debilidad por los museos históricos y este me encantó, el paseo por la Candelaria, subir al Cerro Monserrate, y la divertida noche bogotana (con noches estelares en Andrés Carne de Res de Chía).
Además de lo que hay que ver Bogotá, la ciudad también es un buen campo base desde el que hacer excursiones como la Catedral de Sal de Zipaquirá.
3. La Catedral de Sal de Zipaquirá, un templo tallado en roca a 180 metros bajo tierra

La Catedral de Sal de Zipaquirá es uno de los lugares más espectaculares que hay que ver en Colombia. Es ideal para una excursión corta desde Bogotá, ya que está situada a tan sólo 50 kilómetros de distancia.
Construida en el interior de una antigua mina de sal, a 180 metros de profundidad, este templo, que combina espiritualidad, arte y arquitectura monumental en un entorno místico, está considerado como la Primera Maravilla de Colombia.
Aúna en un solo ámbito esta experiencia religiosa, cultural y visual que enlaza la fe de los antiguos mineros con la ingeniería moderna. El recorrido monumental de la Catedral de Sal comienza en un peculiar Vía Crucis tallado en roca salina.
Desde allí, se llega a tres naves que simbolizan el nacimiento, la vida y la muerte de Cristo. Lugar especialmente destacado ocupa la gran cruz central de 16 metros, dotada de una iluminación dramática.
Aparte de su excepcional significado religioso, la Catedral de Sal ofrece interesantes experiencias culturales con espectáculos de luces, proyecciones cinematográficas 3D, un museo subterráneo con esculturas de artistas internacionales y la Ruta del Minero, que nos enseña la dura vida del trabajo en una mina real.
Las dimensiones de las naves subterráneas que podrás visitar son francamente enormes. Se dice que hasta podría caber un avión de pasajeros. Sea cierto o no, el tamaño de los espacios interiores sorprende.
Si vas a pasar unos días en Bogotá, destina uno para una excursión a la Catedral de Sal.
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4. Medellín, la renacida ciudad de la eterna primavera

Medellín, una de las ciudades más modernas y vivas de Colombia, es conocida como la “Ciudad de la Eterna Primavera” por su continuo clima templado.
Ubicada en el Valle de Aburrá, Medellín ha ido evolucionando desde un pasado ligado a la violencia a un modelo de desarrollo urbano que promueve la inclusión.
Es el caso del barrio Comuna 13, antigua zona marginal que se ha convertido en un referente de arte urbano y social, con coloridos grafitis y música callejera.
El arte urbano tiene espacios clave como la plaza Botero, con esculturas de este artista, o el Museo de Antioquia, sin olvidar otros lugares destacados como el Parque de San Antonio, con su emotivo “Pájaro de la Paz”, el Parque de las Luces, con sus torres luminosas o el Palacio de la Cultura Rafael Uribe.
Otros atractivos emblemáticos que hay que visitar en Medellín son el Pueblito Paisa del Cerro Nutibara, que recrea una tradicional localidad antioqueña con su gastronomía local, o el museo de la Casa de la Memoria, esencial para comprender su historia contemporánea.
También cuenta con interesantes espacios naturales, como el Jardín Botánico o el Parque Arví, así como miradores como Las Palmas, con vistas espectaculares.
Si tuviese que escoger una ciudad en la que instalarme a vivir en Colombia, sería Medellín. Me encantó su magnífico clima, la escena de cafeterías y restaurantes que hay en el Poblado, y, como no, su vida nocturna.
No en vano, es uno de los destinos favoritos para los digital nomads que pasan temporadas en Colombia.
5. La Guajira, donde el desierto abraza el Caribe

Ubicado en el extremo norte del país, la Guajira es un destino imprescindible que ver en Colombia, porque forma un paisaje espectacular en el que el desierto se encuentra con el mar Caribe.
Allí, se extiende la cultura indígena wayuu y se disfruta de paisajes únicos formados por dunas doradas, como las de Taroa; playas vírgenes como las de Cabo de la Vela Punta Gallina, el punto más septentrional de Sudamérica; manglares como Bahía Hondita; y oasis naturales como el Parque Nacional Macuira.
Como destino, la Guajira es ideal para quienes buscan aventura en una naturaleza extrema en la que permanecen tradiciones antiguas. Allí se pueden encontrar rancherías gestionadas por comunidades locales que ofrecen una excelente muestra de sus costumbres, lengua, artesanías y gastronomía.
Otro de los grandes atractivos naturales de esta zona es el Santuario de los Flamencos, donde se pueden avistar miles de aves migratorias.
El acceso a la Guajira es algo complicado, a través de vehículos 4×4 que parten de Riohacha, atravesando caminos polvorientos o salinas como las de Manaure. La contrapartida positiva es que esto asegura más tranquilidad y lejanía del turismo masivo.
6. Guatapé y el Peñol, el pueblo más colorido de Colombia y las mejores vistas de Antioquia

A no más de 75 kilómetros de Medellín se encuentran dos de los destinos más emblemáticos de la región de Antioquia: El Peñol y Guatapé.
Guatapé, conocido popularmente como “el pueblo más colorido de Colombia”, es muy famoso por los zócalos artesanales que decoran las fachadas de sus edificios, dotados de diseños únicos que reflejan la historia o la profesión de sus moradores.
La ciudad cuenta con lugares emblemáticos con mucha vida como la Calle del Recuerdo, la Plazoleta de los Zócalos y el Parque Principal.
A menos de 5 kilómetros de Guatapé se encuentra otro atractivo tan icónico como la imponente Piedra del Peñol, una formación rocosa monolítica que se alza abruptamente hasta alcanzar los 200 metros de altura.
Hasta lo más alto de ella se puede escalar afrontando más de 700 escalones, para disfrutar de una vista panorámica espectacular del paisaje antioqueño, dominado por el embalse de Guatapé, salpicado de islas verdes en medio de sus aguas turquesas.
Ya te advierto que el ascenso es durillo. No lo recomendaría para nada para personas con problemas de movilidad o con mala condición física. Cuesta subir, pero una vez arriba el esfuerzo se ve recompensado por las vistas que podrás disfrutar.
Además del ascenso, en los alrededores se pueden realizar actividades deportivas como paseos en en lancha, kayak, jet ski o recorridos en bicicleta.
7. San Andrés, la isla del mar de los siete colores y el ritmo caribeño

Ubicada en el Caribe colombiano, la isla de San Andrés es un destino paradisiaco famoso por el llamado “mar de los siete colores”, que riega sus famosas playas blancas, así como por su cultura de raíces afrocaribeñas combinada con influencias inglesas y latinas.
San Andrés forma parte de un archipiélago considerado Reserva Mundial de la Biosfera “Seaflower” por parte de la UNESCO.
La isla ofrece una rica biodiversidad marina que la convierte en un destino popular para snorkel y buceo en sus preciosos arrecifes coralinos.
Entre sus principales atractivos naturales y culturales se encuentran lugares como Johnny Cay, el Acuario y la legendaria cueva del pirata Morgan, así como West view y la Piscinita, para divisar miles de peces de colores.
Otros lugares de interés son el Hoyo Soplador, formación rocosa donde la fuerza de las olas marina genera peculiares sonidos, o Bahía Sardina, la playa más famosa de la isla.
Además, San Andrés es zona franca, lo que la hace especialmente atractiva para las compras. Imprescindible disfrutar de su gastronomía típica, con platos como el rondón, y de la música isleña, con su mezcla de reggae, calypso y soca.
Consejo viajero
Seguro que te habrás preguntado si es peligroso viajar a Colombia. En este post te aclaro las dudas y te doy algunos consejos al respecto.
8. El Eje Cafetero y Salento, alma rural de Colombia

El denominado Eje Cafetero, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO es otro de los destinos imprescindibles que ver en Colombia para descubrir una intensa mezcla de naturaleza, cultura y tradición, en una de las regiones más auténticas y encantadoras del país.
Esta región situada entre los departamentos de Quindío, Caldas y Risaralda ofrece paisajes montañosos, pueblos coloridos y fincas donde se vive el proceso completo del café, desde la semilla hasta la taza.
Para profundizar en esta biodiversidad cafetera son ideales lugares como el Jardín Botánico del Quindío y la Finca Alsacia.
Destaca en este ámbito la localidad de Salento, con sus casas de colores y predominante ambiente bohemio.
Este pequeño pueblo lleno de encanto es la puerta de entrada al Valle de Cocora, donde se encuentran las palmas de cera más altas del mundo. El valle ofrece imponentes rutas de senderismo, con recorridos entre bosques de niebla.
Otros pueblos, como Filandia, Pijao o Buenavista ofrecen miradores, mercados artesanales y cafeterías locales interesantes.
La región cuenta, también, con atractivos como el Parque Nacional del Café, el Parque Panaca y los Termales de Santa Rosa de Cabal y es perfecta para realizar actividades como ciclismo y paseos en caballo.
Yo pasé un par de noches en Salento, con el objetivo de visitar el Valle del Cocora. Realmente me sabió a muy poco y me hubiese gustado pasar más tiempo explorando el Eje Cafetero.
9. El Valle del Cocora, palmas gigantes y senderos entre la niebla

El Valle del Cocora, auténtico corazón de la región del Eje Cafetero colombiano, forma parte delParque Nacional Natural los Nevados.
Es uno de los paisajes más emblemáticos y bellos del país, algo que merece mucho la pena ver en Colombia. El Valle del Cocora es uno de los recuerdos que más grabados se me han quedado en la memoria de este país.
El valle ofrece una experiencia única de senderismo entre neblina, montañas verdes, puentes colgantes, ríos cristalinos y una excepcional biodiversidad.
Además, es especialmente famoso por albergar los mayores ejemplares del mundo del árbol nacional colombiano, la palma de cera, que puede alcanzar hasta los 80 metros de altura.
Al valle se accede habitualmente a bordo de jeeps, desde el pintoresco pueblo de Salento. Una vez allí puedes visitar el lugar por tu cuenta siguiendo alguna de las rutas que está bien marcadas.
Para más detalles lee este post sobre el Valle del Cocora donde te explico mi experiencia y te aporto toda la info que necesitas.
10. Santa Marta y el Parque de Tayrona, paisaje espectacular entre el Caribe y la Sierra Nevada

Santa Marta, considerada como la ciudad más antigua del país, es también un destino imprescindible que ver en Colombia. Combina su historia colonial con los vestigios de su cultura indígena y ofrece una naturaleza exuberante y playas caribeñas como El Rodadero y Bahía Concha.
Santa Marta se ubica entre el mar Caribe y la Sierra Nevada y cuenta con muchos puntos de interés como la Catedral Basílica y la Quinta de San Pedro Alejandrino, donde murió Simón Bolívar.
Además, es un punto de partida hacia entornos únicos como el Parque Nacional Natural Tayrona, una reserva ecológica que ofrece senderos selváticos, playas vírgenes y paradisíacas como Cabo San Juan, Playa Cristal o La Piscina, y facilita el contacto con comunidades ancestrales como los Arhuacos y Koguis.
También es posible acampar, practicar actividades como el snorkel y explorar interesantes zonas arqueológicas.
Igualmente, desde Santa Marta se puede visitar Minca, una localidad de montaña con cascadas y cafetales, o Taganga, pueblo pesquero, ahora enfocado mucho al turismo, con vistas espectaculares durante el atardecer.
Para una aventura más completa, desde Santa Marta se puede emprender camino a la Ciudad Perdida, con una experiencia arqueológica y espiritual muy intensa tras varios días de trekking por la selva.
Cuando visité esta zona tomé como campo base Taganga. Una especie de aldea playera muy visitada por mochileros. Si buscas una experiencia más moderna y urbana, con más ambiente comercial y de restaurantes, opta por quedarte en Santa Marta en la zona de Rodadero.
Si tienes dudas mira este post sobre las mejores zonas donde alojarse en Santa Marta.
11. Barú e Islas del Rosario, playas de arenas blancas y coloridos arrecifes

Barú y las islas del Rosario están cerca de la ciudad de Cartagena de Indias, desde dónde parten tours de día completo que incluyen transporte en lancha, almuerzo y tiempo libre.
Se trata de dos de los destinos más paradisíacos del Caribe colombiano, ideales para quienes buscan sol, playa, y mar.
Barú es una península accesible por tierra o por lancha, que ofrece playas tan destacadas como Playa Blanca o Playa Tranquila, caracterizadas por sus arenas blancas y aguas turquesas.
Aunque están algo masificadas por el turismo, siguen representando un entorno perfecto para descansar, practicar deportes acuáticos y disfrutar de atardeceres mágicos.
Desde aquí, un buen plan es visitar las Islas del Rosario, un archipiélago de casi 30 islas rodeadas de arrecifes coralinos, ideales para practicar snorkel, buceo y kayak, que se encuadran dentro del Parque Nacional Natural Corales del Rosario y San Bernardo.
Algunas de ellas, como Isla Grande, Isla del Pirata o Isla del Encanto ofrecen posibilidades de alojamiento ecológico y experiencias únicas.
Una de las mejores experiencias es nadar en la Laguna Encantada, disfrutando de la magia del plancton luminiscente alrededor.
12. Villa de Leyva, principal muestra del pasado colonial, con su imponente Plaza Mayor

En el departamento de Boyacá, a unas tres horas de viajes desde Bogotá, se encuentra otro de los mejores lugares que ver en Colombia, como es Villa de Leyva. Se trata de uno de los pueblos coloniales con más encanto y mejor conservados de Colombia.
Villa de Leyva, fundada en 1572, ha sido declarada Monumento Nacional. Destaca por su característica arquitectura blanca, las típicas calles empedradas y su imponente Plaza Mayor, una de las más grandes de toda América Latina.
Entre los atractivos locales destacan la Iglesia Parroquial, la Casa de Nariño o el Claustro de San Agustín, así como museos como el del Carmen o el museo El Fósil, que alberga los restos de un kronosaurio de más de 120 millones de años, encontrados en la región.
Una gran experiencia es pasear por las emblemáticas calles 9 y 10, repletas de tiendas, cafés y mansiones coloniales.
Otros destinos cercanos son la Casa Terracota, vivienda de cerámica más grande del mundo; los Pozos Azules; el Desierto de la Candelaria; el Parque Nacional Iguaque; o el Parque Arqueológico de Monquirá, conocido como el “Infiernito”, que alberga vestigios sagrados de los antiguos pobladores muiscas.
Este pueblo me encantó con su ambiente pausado que invita a desconectar. Además de lo bonito que es, y de todo lo que hay que ver en los alrededores, es muy popular para la práctica de actividades al aire libre y deportes extremos.
Aquí puedes hacer ciclismo, montar a caballo, paseos en quad, canyoning, explorar cuevas, rappel, parapente, y mucho más.
13. Parque arqueológico de San Agustín, la necrópolis de los dioses monolíticos de piedra

Sin duda, otro de los mejores lugares que ver en Colombia es el imponente Parque Arqueológico de San Agustín, ubicado en el departamento del Huila.
Es uno de los tesoros culturales más impresionantes del país, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, ya que está considerado como una de las necrópolis más extensas de América del Sur.
El yacimiento alberga más de 500 esculturas monolíticas talladas en piedra volcánica que se atribuyen a una enigmática cultura denominada agustiniana, que habitó la región entre los siglos I y VIII.
Estas esculturas mitológicas, repartidas en cerca de 80 hectáreas, representan dioses, animales y distintos rituales funerarios, distribuidos en espacios como el Bosque de las Estatuas, el Alto de los Ídolos, la Fuente de Lavapatas y La Chaquira.
La experiencia se hace más intensa cuando se contemplan los paisajes andinos de los alrededores, entre cañones, ríos y vegetación exuberante del Macizo Colombiano, entorno en el que nacen los ríos Magdalena y Cauca.
Aparte de la importancia cultural de la zona, se pueden visitar maravillas naturales como el Estrecho del Magdalena y las cascadas Salto del Mortiño y Salto de Bordones.
14. Barichara, la ciudad colonial más bonita de Colombia

El pueblo de Barichara, situado en el departamento de Santander, está considerado casi unánimemente como uno de los pueblos más bonitos de toda Colombia.
A eso contribuye la perfecta conservación de su arquitectura colonial con sus típicas calles empedradas y las casas blancas con techados de barro.
La fundación de este pueblo declarado Monumento Nacional, se remonta a 1705 y, actualmente, ofrece una atmósfera serena y relajada en un lugar de gran encanto.
Entre sus atractivos más destacados están su plaza principal, la Catedral de la Inmaculada Concepción, la Capilla de Santa Bárbara y rincones tan fotogénicos como la unión de la Calle 5 con la Carrera 10, que seduce con impresionantes vistas del paisaje circundante.
Además, Barichara dispone de miradores como el de los Cerros o el del Parque de las Artes, desde donde se divisan atardeceres verdaderamente inolvidables, sobre escenarios tan espectaculares como el cañón del río Suárez y el Camino Real hacia Guane, un sendero de más de 5 kilómetros que discurre por un entorno espectacular.
Aparte de su belleza natural, Barichara es un notable centro de arte y oficios tradicionales como la talla en piedra o la cestería.
15. La Catedral de las Lajas, un impresionante templo suspendido entre montañas

El impresionante edificio de la Catedral de Las Lajas es otro de los grandes atractivos monumentales que ver en Colombia. Ubicado en Ipiales, se trata de uno de los templos más espectaculares no solo de Colombia, sino de toda Latinoamérica.
Esta joya de arquitectura neogótica destaca por su ubicación única, sobre el cañón del río Guáitara. Conectada por un puente de piedra majestuoso, parece suspendida entre las montañas.
Su construcción, entre 1916 y 1949, está ligada a una leyenda del siglo XVIII basada en una supuesta aparición de la Virgen María. Desde sus comienzos fue un importante centro de peregrinación y continúa hoy en día recibiendo cientos de miles de visitantes al año.
Dentro de la catedral destacan su museo, la cripta y la existencia de varios senderos en su entorno, que se internan en la naturaleza.
De noche aumenta la magia que desprende el edificio, con una iluminación que le hace parecer una imagen sacada de un cuento.
Este destino no solo está cargado de espiritualidad y belleza natural en sí mismo, sino que permite conocer lugares cercanos como la Laguna de la Cocha o el Museo Arqueológico José Vallejo.
16. La Ciudad Perdida, una joya arqueológica más antigua que Machu Picchu

Otro de los puntos de mayor interés en Colombia es la enigmática Ciudad Perdida. También conocida como Teyuna, es uno de los sitios arqueológicos más antiguos de América, mucho más incluso que la famosa Machu Picchu, pues fue construida por la civilización tayrona alrededor del año 700 d.C.
Esta Ciudad Perdida se encuentra en las profundidades de la Sierra Nevada de Santa Marta, por lo que el acceso es una aventura algo exigente. Es necesaria una larga caminata de entre 4 a 6 días.
Pero, de sumo interés, pues discurre entre selva tropical, pintorescos ríos y montañas. La expedición, de no menos de 50 kilómetros desde la ciudad de Santa Marta, debe realizarse con guías autorizados.
El camino muestra una biodiversidad impresionante, con aves exóticas y exuberantes paisajes. Permite, además, convivir con comunidades indígenas como los koguis y los wiwa, que ofrecen alojamiento en sus propios campamentos compartiendo sus costumbres y rituales.
La llegada a la Ciudad Perdida culmina con la subida de más de mil escalones de piedra para acceder a las terrazas ceremoniales y estructuras circulares de Teyuna, que están cargadas de misterio y una espiritualidad ancestral.
Hacer esta excursión o no depende muy mucho de lo que te vayan los trekkings. Realmente la experiencia es el trekking en sí, ya que sí no te gusta hacer estas caminatas y acampar no vale la pena dedicar tantos días para ver este recinto arqueológico.
Ahora si te va el rollo trekking, disfrutarás del camino y al final tendrás una recompensa extra visitando este lugar de tan difícil acceso.
17. Las otras ciudades coloniales con alma colombiana

Más allá de las ciudades coloniales más famosas de Colombia como Villa de Leyva y Barichara, existen muchas otras localidades de estas características que conservan su arquitectura, historia y tradiciones de una forma excepcional y merecen una visita.
Algunas de las que merece la pena destacar son:
- Popayán (Cauca): conocida como “La Ciudad Blanca”, conserva uno de los centros coloniales históricos mejor preservados y destaca por su arquitectura religiosa barroca y su Semana Santa, considerada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
- Santa Fe de Antioquia (Antioquia): a menos de dos horas de Medellín (precisamente visité Santa Fe de Antioquia en una excursión de un día por libre desde Medellín y usando el autobús), conserva sus típicas calles empedradas, casas blancas y monumentos como el Puente de Occidente o la Catedral Basílica.
- Mompox (Bolívar): situada a orillas del río Magdalena, su centro histórico ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad; localidad famosa por su orfebrería en filigrana y ser tierra de inspiración para el escritor García Márquez.
- Jericó (Antioquia): cuna de la santa Laura Montoya, combina tradición religiosa, con naturaleza exuberante y miradores naturales como el Cerro El Salvador.
- Jardín (Antioquia): rodeado de montañas y cafetales, exhibe su característica arquitectura paisa, con balcones floridos y plazas animadas, en un entorno relajado.
18. Desierto de Tatacoa, paisajes extremos y cielos estrellados

El Desierto de la Tatacoa, ubicado en el departamento del Huila, es uno de los paisajes más sorprendentes y fotogénicos de Colombia, además de ser un destino ideal para desconectar.
Aunque no es estrictamente un desierto sino más bien un bosque seco tropical, sus temperaturas extremas y el aspecto de sus peculiares formaciones rocosas, le han valido ese nombre.
Hay dos zonas principales: un desierto rojo en el sendero del Cuzco, que presenta cañones espectaculares; y un desierto gris en el llamado Sendero de los Hoyos, donde también se puede disfrutar de una piscina natural.
Otros destacados son la zona de los xilópalos, con restos de árboles fósiles petrificados; el Valle de los Deseos; o Villavieja, puerta de entrada al desierto que ofrece alojamiento y un pequeño museo paleontológico.
Uno de los mayores atractivos del Desierto de Tatacoa son las observaciones astronómicas gracias a la baja contaminación lumínica y los cielos despejados de la zona.
Con este fin, se pueden visitar observatorios astronómicos como Astrosur o el de la Tatacoa, que ofrecen charlas nocturnas a sus visitantes y disponen de telescopios para observar las estrellas y el firmamento.
19. Leticia, puerta de entrada al Amazonas colombiano

La localidad de Leticia es la verdadera capital del Amazonas colombiano, destino ideal para quienes busquen aventuras en una naturaleza exuberante.
Leticia, que tiene la curiosa característica de formar una triple frontera entre Colombia, Brasil y Perú, es la puerta de entrada a la selva tropical más extensa del planeta.
Desde aquí se dispone de experiencias tan exclusivas como navegar por el río Amazonas; observar peculiares animales como los delfines rosados; contemplar las ceibas, árboles que alcanzan hasta los 30 metros de altura; o conocer impresionantes reservas naturales como Amacayacu.
La biodiversidad es excepcional, con más de 800 especies de aves, cientos de reptiles y mamíferos, y miles de plantas.
Además, visitar Leticia permite contactar con diversas comunidades indígenas, como los ticuna, yagua, huitoto y nukak, compartiendo sus rituales, creencias y artesanías con materiales procedentes de la selva.
También es interesante visitar lugares como Puerto Nariño, localidad modelo en turismo sostenible que carece de vehículos motorizados y vivir festivales como el Pirarucú de Oro y la Semana Santa, así como conocer el Museo Etnográfico de Leticia y asistir a espectáculos de miles de loros en el Parque Santander.
20. Caño Cristales, un espectáculo acuático de cinco colores

El espectáculo natural del río Caño Cristales lo convierte en uno de los lugares que también vale la pena ver en Colombia.
Caño Cristales fluye por la Sierra de la Macarena (Meta) y es conocido como el “río de los cinco colores”, porque su lecho se tiñe durante gran parte del año de tonos rojizos, verdes, amarillos, azules y negros en un espectáculo visual único.
Esto se debe a la presencia de la Macarenia clavigera, una planta acuática endémica que florece bajo la luz solar.
El acceso a Caño Cristales se realiza desde la localidad de la Macarena, siguiendo hermosos recorridos por senderos ecológicos, pasando por pozas naturales, cascadas y formaciones rocosas singulares, como Los Ochos, El Tapete Rojo, Caño Cristalitos o La Piscina del Turista.
Aunque no es un río especialmente caudaloso, su colorido lecho y el espectacular entorno selvático, con su fauna característica, hacen de este lugar algo único.
Al mismo tiempo, Caño Cristales solo se puede visitar con guía autorizado, al formar parte de un ecosistema frágil al que se protege con un turismo sostenible y regulado que beneficia, además, a las comunidades locales.